2. ¿Qué debe entenderse por infinito?
“Lo que no tiene ni principio, ni fin; lo ignoto. Todo lo que es
desconocido es infinito”. El Libro de los Espíritus, Allan Kardec
EXÉGESIS DE GIUSEPPE ISGRÓ: En el sufismo, se le
asignan las siguientes dos características al Ser Universal: La primera: “Él es
lo anterior a lo anterior. Él no se hizo; Él siempre fue”. La segunda: “Él es
el después del después, Eterno; Él siempre será”.
El Ser Universal, constituye uno de los mejores
ejemplos de las características del término “infinito”, por su carácter
atemporal y eterno, cuando se dice: “Él no se hizo”; simplemente era, es y será
en el eterno presente.
La primera vertiente del término “infinito” se
relaciona con el tiempo, por su condición de eterno presente.
En la segunda, Dios es, también, infinito en la
perfección y en el potencial de sus atributos. En el potencial, por cuanto, si
bien Su perfección lo es en grado infinito, en lo relativo a Su capacidad
creadora, desde el momento en que siguen emanando de Él nuevos seres a la
conciencia individual, en los cuatro reinos naturales, la misma se encuentra,
aún, en grado de potencialidad, infinita, es decir, seguirá emanando a la
conciencia individual en los seres de los cuatro reinos naturales, sin
separarse de Sí mismo, y sin dejar de ser Él mismo.
Esta característica de potencialidad infinita de su
capacidad emanante dejaría de ser potencial si ya todos los seres que
existirán, en el eterno presente, existieran ya, es decir, que no van a emanar
más nuevos seres a la conciencia individual, a partir del Ser Universal. En
este caso, todos los seres, en los cuatro reinos naturales, existirían desde
siempre, junto al Ser Universal. Pero, su capacidad emanante de nuevas
expresiones de vida tiene un potencial infinito aún en el caso de que, el
Espíritu individualizado en el Alma Universal, y dentro de una unidad de ella,
sea, como de hecho es, el Espíritu Universal del Creador. Con este enfoque,
realmente, no habría creación de nuevos seres, ya que quien se encarna en “la
unidad” del Alma Universal, en una expresión individualizada, -ser individual-
es el mismo Creador Universal, sin dejar de ser Él, ni separarse de Él, a
partir de cuyo estado inicial empieza un proceso evolutivo potencialmente
infinito y eterno. Pero, en cualesquiera de las formas que se quiera ver,
siempre constituye un carácter potencial, en grado infinito, de su capacidad
emanante. (Ver comentario exegético de la pregunta Nº 81).
Un tercer enfoque del término “infinito” se
relaciona con el espacio. El espacio cósmico es infinito, caso contrario, ¿qué
habría más allá del límite? Si hubiese un límite dejaría de ser infinito.
Dentro de la respuesta que recibió de los Espíritus
el maestro Allan Kardec, se expresa: “Lo ignoto. Todo lo que es desconocido es
infinito”.
Esta parte de la respuesta, realmente, tiene dos
vertientes: la primera, de carácter infinito; la segunda, expresa un límite o
condición finita. Es decir, en realidad lo ignoto, lo que se ignora, es
infinitamente ilimitado; no tiene fin, eternamente encontraremos un más allá.
Empero, en lo referente a: “Todo lo que es desconocido es infinito”-, puede
señalarse que, en la suma de todo, en el Todo o en un área determinada, no en
su número, sino en su potencial o posibilidades, lo desconocido es infinito, pero,
en términos relativos, no todo lo desconocido es infinito. Por ejemplo: Si a
todas las galaxias existentes, aunque su número sea desconocido para nosotros,
les agregáramos una más, dejarían de ser infinitas y así ocurrirá con todas las
cosas en cuanto se refiera a su cantidad, cualidades y características. Pero,
en cuanto al potencial y variantes de sus manifestaciones y aplicaciones, en
todos los ámbitos, conservará su carácter infinito e ilimitado. Sin embargo,
encontrándose el Universo en constante expansión, lo que, aun siendo limitado,
en un momento dado, se encuentra en constante crecimiento, lo cual ratifica que
todo potencial es de carácter infinito.
COMENTARIO 81:
81. ¿Los Espíritus se forman
espontáneamente, o proceden los unos de los otros?
-“Dios los crea, como todas las
criaturas, con su voluntad; pero, repito, su origen es un misterio”-. El Libro
de los Espíritus, Allan Kardec.
EXÉGESIS DE GIUSEPPE ISGRÓ: Cómo emanan los
seres, del Creador Universal?
En primer lugar, el Creador
Universal estaría formado por dos partes esenciales:
a)
El Espíritu
Universal, único, ENERGÍA comparable, si pudiésemos verle con la visión
espiritual, a un FUEGO CÓSMICO en constante movimiento, o, a una luz como un
fuego dorado, color equivalente al de la miel de abeja pura.
b)
El Alma
Universal: Podríamos definirle como el vehículo o cuerpo universal, en la cual
emana cada Espíritu a la conciencia individual, en los cuatro reinos naturales,
de la siguiente manera:
·
Cada vez
que el Creador Universal desea otorgar vida individual a un nuevo ser, en los
cuatro reinos naturales, el Espíritu del Creador Universal se une a esa alma
individual que se encuentra inserta en el Alma Universal, -equivalente a una
célula creadora- adquiriendo, a partir de ese momento, vida individual, eterna
e inmortal, con todos los atributos divinos del Creador Universal, por cuanto
es el mismo Creador Universal encarnado en esa alma individual e
individualizado, sin separarse de la Totalidad del Ser Universal, siendo UNO
con Él, indisoluble, Él –mismo- diferenciado en una UNIDAD del Alma Universal.
Es el equivalente a la ENCARNACIÓN DIVINA, en todo el sentido de la palabra. Y
cada Espíritu constituye una encarnación de la Divinidad en un alma individual
que será su vehículo eterno individualizado y diferenciado, con libre albedrío
y autonomía, sujeto a los parámetros de las leyes divinas, valores universales
o atributos divinos.
·
Es un
proceso de ENCARNACIÓN DIVINA continúo y eterno, en forma gradual, de acuerdo a
las necesidades de la Creación y la expansión universal.
·
Esa alma
individual en la cual se ha encarnado el Espíritu Universal,
individualizándose, es como una célula creadora en el cuerpo humano, comparable
a un espermatozoide etérico o espiritual, después de cuya unión de Dios con esa
célula, emana a la conciencia individual el Nuevo Ser individualizado.
·
El lugar
del cual emana a la vida individualizada, esa alma individual, por la
encarnación de la Divinidad como Espíritu personalizado, constituirá el espacio
cósmico de cada ser en el Ser Universal, con el cual estará indefectiblemente
unido con un hilo fluídico elástico,
análogo al hilo de plata, fluídico y elástico, que constituye el
alma,-periespíritu-, que une el Espíritu con el Cuerpo.
·
Gran número
de doctrinas y personajes lúcidos de diferentes épocas han expresado, en algún
grado, y en diversas formas, esta verdad, sin entrar en detalles, lo que, en
síntesis, se refleja en lo antes expuesto; empero, la reseña que antecede
permite formarse una idea clara de cómo se lleva a cabo el proceso con
exactitud.
·
Quedaría
una pregunta digna de meditación: El proceso de emanación a la conciencia
individual, de acuerdo a la reseña que antecede, ¿se realiza paralelamente y en
forma diferencial, en cada uno de los seres de los cuatro reinos naturales, o
en un solo ser individualizado a partir del cual va evolucionando, a nivel
espiritual, -no físicamente- pasando de una especie a otra, de un reino a otro,
por etapas, hasta ocupar el nivel humano?
·
Nuestra
percepción personal indica un solo e idéntico proceso de la encarnación de la
Divinidad en un ser individual diferenciado.
·
Cada reino
natural posee Espíritu, alma y cuerpo, en un proceso idéntico.
·
Aquí caben
dos preguntas: 1) ¿En los mundos muy avanzados, existen minerales, plantas y
animales? 2) ¿Sus Espíritus son los mismos que formaron parte de aquellos
mundos primitivos e intermedios por los cuales pasaron las humanidades muy
evolucionadas?
·
Si estas preguntas tienen respuestas
afirmativas, es decir, que: los Espíritus de los minerales, de los vegetales y
de los animales que conforman los mundos muy evolucionados y que acompañan a
las humanidades que los pueblan, han evolucionado paralelamente, y les han
acompañados en el proceso evolutivo, hasta esta etapa superior, conservando su
respectivo rango de mineral, vegetal o animal,
entonces, la respuesta correcta a la pregunta formulada sobre el proceso
de la encarnación de la Divinidad a nivel del alma individualizada, sería la de
que, la Divinidad, siendo la misma, se encarna en cada reino natural
individualizando el Espíritu respectivo y diferenciado de cada especie. En cada
vida late la misma vida, la misma inteligencia, poseyendo los mismos atributos,
con su propia misión y funciones inherentes, sin separación y sin
diferenciación, de la Divinidad.
·
Si el
Espíritu humano debiese pasar por los procesos de transformación evolutiva, a
nivel espiritual, por todas las variantes minerales, vegetales y animales,
sería un proceso demasiado largo. Por lo menos, a nivel del planeta tierra, y
de los mundos superiores en progreso al de nuestro planeta, el ser humano,
desde su primera existencia, en la tierra, siempre ha sido humano. Esto se
deduce claramente de la respuesta que obtiene, Allan Kardec, a la pregunta Nº
172 de El Libro de los Espíritus. Este tema, apasionante de por sí, amerita
mayores análisis y meditaciones para dejarlo zanjado.
English Version:
2. What is to be understood by the infinite?
“That which has neither
beginning nor end; the unknown. All that is unknown is infinite.” — The Spirits' Book, Allan Kardec.
EXEGESIS BY GIUSEPPE ISGRÓ: In Sufism, two
characteristics are assigned to the Universal Being: First: “He is the before
the before. He was not made; He always was.” Second: “He is the after the
after, Eternal; He always shall be.”
The Universal Being
constitutes one of the best examples of the characteristics of the term
“infinite” due to His timeless and eternal nature, as expressed in the phrase:
“He was not made”; He simply was, is, and shall be in the eternal present.
The first
aspect of the term “infinite” relates to time, owing to its
condition of an eternal present.
In the second aspect, God is also infinite in the perfection and
the potential of His attributes. Regarding potential, although His perfection
exists in an infinite degree, His creative capacity—insofar as new beings
continue to emanate from Him into individual consciousness across the four
natural kingdoms—is still in a state of infinite potentiality. That is to say,
He will continue to emanate individual consciousness into the beings of the
four natural kingdoms without separating from Himself and without ceasing to be
Himself.
This characteristic of
infinite potentiality in His emanating capacity would cease to be potential if
all beings that will ever exist in the eternal present already existed;
meaning, if no more new beings were to emanate into individual consciousness
from the Universal Being. In that case, all beings in the four natural kingdoms
would have existed forever alongside the Universal Being. However, His capacity
to emanate new expressions of life possesses infinite potential even if the
Spirit individualized within the Universal Soul (and within a unit thereof) is,
as it indeed is, the Universal Spirit of the Creator.
From this perspective, there
would not truly be a "creation" of new beings, since the one who
incarnates into the “unit” of the Universal Soul as an individualized
expression—an individual being—is the Universal Creator Himself, without
ceasing to be Him or separating from Him. From this initial state, a
potentially infinite and eternal evolutionary process begins. Yet, in whichever
way one chooses to view it, it always constitutes a potential character, to an
infinite degree, of His emanating capacity. (See exegetical commentary on
question No. 81).
A third approach to the
term “infinite” relates to space. Cosmic space is
infinite; otherwise, what would lie beyond the limit? If there were a limit, it
would cease to be infinite.
Within the response received
by the master Allan Kardec from the Spirits, it is stated: “The unknown. All
that is unknown is infinite.”
This part of the answer
actually has two sides: the first is of an infinite nature; the second
expresses a limit or finite condition. That is, in reality, the ignoto—that which is ignored—is infinitely unlimited;
it has no end; we will eternally find a "beyond." However, regarding
the statement “All that is unknown is infinite,” it can be noted that in the
sum of everything—in the Whole or in a specific area—it is not the number of things, but their potential
or possibilities that makes the unknown infinite.
In relative terms, not
everything unknown is infinite. For example: if we were to add one more to all
existing galaxies (even if their total number is unknown to us), they would
cease to be infinite; the same applies to all things regarding their quantity,
qualities, and characteristics. But regarding the potential and variations
of their manifestations and applications in all spheres, they will retain their
infinite and unlimited character. Furthermore, with the Universe being in
constant expansion, that which is limited at any given moment is nevertheless
in constant growth, which confirms that all potential is of an infinite nature.
COMMENTARY 81:
81. Are Spirits formed spontaneously, or do they proceed from one
another?
—“God creates them, as He creates all creatures, by His will; but, I
repeat, their origin is a mystery.”— The Spirits' Book, Allan Kardec.
EXEGESIS DE GIUSEPPE ISGRÓ:
How do beings emanate from the Universal Creator?
First, the Universal Creator
would be composed of two essential parts:
·
a)
The Universal Spirit: The unique, single ENERGY comparable—if we were able to perceive it
with spiritual vision—to a COSMIC FIRE in constant motion, or to a light like a
golden fire, a color equivalent to that of pure honey.
·
b)
The Universal Soul: This could be defined as the universal vehicle or body, through which
each Spirit emanates into individual consciousness within the four natural
kingdoms in the following manner:
o
Whenever the Universal Creator wishes to grant individual life to a new
being within the four natural kingdoms, the Spirit of the Universal Creator
joins with that individual soul which is embedded within the Universal
Soul—equivalent to a "creative cell." From that moment, it acquires
individual, eternal, and immortal life, possessing all the divine attributes of
the Universal Creator. This is because it is the Universal Creator Himself
incarnated in that individual and individualized soul, without separating from
the Totality of the Universal Being, being ONE with Him, indissoluble—He
Himself differentiated within a UNIT of the Universal Soul. It is the
equivalent of DIVINE INCARNATION in every sense of the word. Each Spirit
constitutes an incarnation of the Divinity in an individual soul that will be
its eternal, individualized, and differentiated vehicle, endowed with free will
and autonomy, yet subject to the parameters of divine laws, universal values,
or divine attributes.
o
It is a process of continuous and eternal DIVINE INCARNATION, occurring
gradually according to the needs of Creation and universal expansion.
o
That individual soul in which the Universal Spirit has incarnated, thus
individualizing itself, is like a creative cell in the human body—comparable to
an etheric or spiritual spermatozoon. Following the union of God with that
cell, the New Individualized Being emanates into individual consciousness.
o
The point from which that individual soul emanates into individualized
life (through the incarnation of the Divinity as a personalized Spirit)
constitutes the cosmic space of each being within the Universal Being. To this
point, it will be unfailingly linked by an elastic fluidic thread, analogous to
the fluidic and elastic "silver cord" that constitutes the soul (perispirit) connecting the Spirit to the Body.
o
A great number of doctrines and lucid figures throughout different eras
have expressed this truth to some degree and in various forms, without entering
into details. The aforementioned summary reflects this truth; however, the
preceding account allows for a clear idea of exactly how the process is carried
out.
A question worthy of meditation remains: Does the process of
emanation into individual consciousness, according to the preceding account,
take place in a parallel and differential manner for each of the beings of the
four natural kingdoms? Or does it occur in a single individualized being that
subsequently evolves at a spiritual level—not physically—passing from one
species to another and from one kingdom to another, by stages, until reaching
the human level?
·
Our personal perception indicates a single and identical process of the
incarnation of the Divinity into a differentiated individual being.
·
Each natural kingdom possesses Spirit, soul, and body, through an
identical process.
·
Two questions arise here: 1) In highly advanced
worlds, do minerals, plants, and animals exist? 2) Are their Spirits the
same ones that formed part of those primitive and intermediate worlds through
which highly evolved humanities once passed?
If the answers to these
questions are affirmative—meaning that the Spirits of the minerals, vegetables,
and animals that comprise highly evolved worlds (and accompany the humanities
populating them) have evolved in parallel and accompanied them through the
evolutionary process to this superior stage, retaining their respective rank as
mineral, vegetable, or animal—then the correct answer regarding the process of
the incarnation of Divinity at the level of the individualized soul would be as
follows: The Divinity, being the same, incarnates in each natural kingdom,
individualizing the respective and differentiated Spirit of each species. In
every life beats the same life, the same intelligence, possessing the same
attributes, with its own inherent mission and functions, without separation or
differentiation from the Divinity.
If the human Spirit had to
pass through processes of evolutionary transformation at a spiritual level
through all mineral, vegetable, and animal variants, it would be an excessively
long process. At least at the level of planet Earth, and of worlds superior in
progress to our own, the human being has always been human since its first
existence on Earth. This is clearly deduced from the response Allan Kardec
received to question No. 172 of The Spirits' Book.
This subject, fascinating in its own right, merits further analysis and
meditation to be fully resolved.
Versão em Português:
2. Que se deve entender por infinito?
“O que não tem começo nem
fim; o desconhecido. Tudo o que é desconhecido é infinito”. — O Livro dos Espíritos, Allan Kardec.
EXEGESE DE GIUSEPPE ISGRÓ: No sufismo, atribuem-se as
seguintes duas características ao Ser Universal: A primeira: “Ele é o anterior
ao anterior. Ele não se fez; Ele sempre foi”. A segunda: “Ele é o depois do
depois, Eterno; Ele sempre será”.
O Ser Universal constitui um
dos melhores exemplos das características do termo “infinito”, por seu caráter
atemporal e eterno, quando se diz: “Ele não se fez”; simplesmente era, é e será
no eterno presente.
A primeira vertente do
termo “infinito” relaciona-se com o tempo, por sua condição
de eterno presente.
Na segunda, Deus é, também,
infinito na perfeição e no potencial de seus atributos. No potencial,
porquanto, embora Sua perfeição o seja em grau infinito, no que se refere à Sua
capacidade criadora, desde o momento em que continuam emanando d’Ele novos
seres à consciência individual, nos quatro reinos naturais, a mesma se
encontra, ainda, em grau de potencialidade, infinita, ou seja, continuará
emanando à consciência individual nos seres dos quatro reinos naturais, sem se
separar de Si mesmo e sem deixar de ser Ele mesmo.
Esta característica de
potencialidade infinita de sua capacidade emanante deixaria de ser potencial se
todos os seres que existirão, no eterno presente, já existissem; isto é, que
não emanariam mais novos seres à consciência individual a partir do Ser Universal.
Neste caso, todos os seres, nos quatro reinos naturais, existiriam desde
sempre, junto ao Ser Universal. Mas, sua capacidade emanante de novas
expressões de vida tem um potencial infinito mesmo no caso de que o Espírito
individualizado na Alma Universal (e dentro de uma unidade dela) seja, como de
fato é, o Espírito Universal do Criador.
Com este enfoque, realmente
não haveria criação de novos seres, já que quem encarna na “unidade” da Alma
Universal, em uma expressão individualizada — ser individual — é o próprio
Criador Universal, sem deixar de ser Ele, nem se separar d'Ele, a partir de
cujo estado inicial começa um processo evolutivo potencialmente infinito e
eterno. Mas, em qualquer das formas que se queira ver, sempre constitui um
caráter potencial, em grau infinito, de sua capacidade emanante. (Ver
comentário exegético da pergunta nº 81).
Um terceiro enfoque do
termo “infinito” relaciona-se com o espaço. O espaço cósmico
é infinito; caso contrário, o que haveria além do limite? Se houvesse um
limite, deixaria de ser infinito.
Dentro da resposta que o
mestre Allan Kardec recebeu dos Espíritos, expressa-se: “O ignoto. Tudo o que é
desconhecido é infinito”. Esta parte da resposta, na realidade, tem duas
vertentes: a primeira, de caráter infinito; a segunda, expressa um limite ou
condição finita. Isto é, em realidade o ignoto, o que se ignora, é
infinitamente ilimitado; não tem fim, eternamente encontraremos um
"além". Contudo, no que se refere a: “Tudo o que é desconhecido é
infinito”, pode-se assinalar que, na soma de tudo, no Todo ou em uma área
determinada, não em seu número, mas em seu potencial ou possibilidades, o
desconhecido é infinito; mas, em termos relativos, nem tudo o que é
desconhecido é infinito.
Por exemplo: Se a todas as
galáxias existentes, embora seu número seja desconhecido para nós,
acrescentássemos mais uma, deixariam de ser infinitas; e assim ocorrerá com
todas as coisas no que se refere à sua quantidade, qualidades e
características. Mas, quanto ao potencial e variantes de suas manifestações e
aplicações, em todos os âmbitos, conservará seu caráter infinito e ilimitado.
No entanto, encontrando-se o Universo em constante expansão, o que, mesmo sendo
limitado em um dado momento, encontra-se em constante crescimento, o que
ratifica que todo potencial é de caráter infinito.
COMENTÁRIO 81:
81. Os Espíritos formam-se
espontaneamente ou procedem uns dos outros?
—“Deus os cria, como a todas
as outras criaturas, pela sua vontade. Mas, repito-o, a origem deles é um
mistério”. — O Livro dos Espíritos, Allan Kardec.
EXEGESE DE GIUSEPPE ISGRÓ:
Como emanam os seres do Criador Universal?
Em primeiro lugar, o Criador
Universal seria formado por duas partes essenciais:
·
a)
O Espírito Universal: Único, ENERGIA comparável — se pudéssemos vê-lo com a visão espiritual
— a um FOGO CÓSMICO em constante movimento, ou a uma luz como um fogo dourado,
cor equivalente à do mel de abelha pura.
·
b)
A Alma Universal: Poderíamos defini-la como o veículo ou corpo universal, na qual emana
cada Espírito à consciência individual, nos quatro reinos naturais, da seguinte
maneira:
o
Cada vez que o Criador Universal deseja outorgar vida individual a um
novo ser, nos quatro reinos naturais, o Espírito do Criador Universal une-se a
essa alma individual que se encontra inserida na Alma Universal — equivalente a
uma célula criadora — adquirindo, a partir desse momento, vida individual,
eterna e imortal, com todos os atributos divinos do Criador Universal,
porquanto é o próprio Criador Universal encarnado nessa alma individual e
individualizado, sem se separar da Totalidade do Ser Universal, sendo UM com
Ele, indissolúvel, Ele — mesmo — diferenciado em uma UNIDADE da Alma Universal.
É o equivalente à ENCARNAÇÃO DIVINA, em todo o sentido da palavra. E cada
Espírito constitui uma encarnação da Divindade em uma alma individual que será
seu veículo eterno individualizado e diferenciado, com livre-arbítrio e
autonomia, sujeito aos parâmetros das leis divinas, valores universais ou
atributos divinos.
o
É um processo de ENCARNAÇÃO DIVINA contínuo e eterno, de forma gradual,
de acordo com as necessidades da Criação e a expansão universal.
o
Essa alma individual na qual se encarnou o Espírito Universal,
individualizando-se, é como uma célula criadora no corpo humano, comparável a
um espermatozoide etéreo ou espiritual, após cuja união de Deus com essa
célula, emana à consciência individual o Novo Ser individualizado.
o
O lugar do qual emana para a vida individualizada, essa alma individual,
pela encarnação da Divindade como Espírito personalizado, constituirá o espaço
cósmico de cada ser no Ser Universal, com o qual estará indefectivelmente unido
por um fio fluídico elástico, análogo ao fio de prata, fluídico e elástico, que
constitui a alma (perispírito), que une o Espírito ao Corpo.
Grande número de doutrinas e
personagens lúcidos de diferentes épocas expressaram, em algum grau e de
diversas formas, esta verdade, sem entrar em detalhes, o que, em síntese, se
reflete no que foi exposto acima; todavia, a resenha precedente permite formar
uma ideia clara de como o processo se realiza com exatidão.
Restaria uma pergunta digna
de meditação: O processo de emanação à consciência individual, de acordo com a
resenha anterior, realiza-se paralelamente e de forma diferencial em cada um
dos seres dos quatro reinos naturais, ou em um só ser individualizado a partir
do qual vai evoluindo, em nível espiritual (não fisicamente), passando de uma
espécie a outra, de um reino a outro, por etapas, até ocupar o nível humano?
·
Nossa percepção pessoal indica um só e idêntico processo da encarnação
da Divindade em um ser individual diferenciado.
·
Cada reino natural possui Espírito, alma e corpo, em um processo
idêntico.
·
Aqui cabem duas perguntas: 1) Nos mundos muito
avançados, existem minerais, plantas e animais? 2) Seus Espíritos são os
mesmos que fizeram parte daqueles mundos primitivos e intermediários pelos
quais passaram as humanidades muito evoluídas?
Se estas perguntas têm
respostas afirmativas, ou seja: que os Espíritos dos minerais, dos vegetais e
dos animais que compõem os mundos muito evoluídos e que acompanham as
humanidades que os povoam evoluíram paralelamente e os acompanharam no processo
evolutivo até esta etapa superior, conservando seu respectivo nível de mineral,
vegetal ou animal, então a resposta correta à pergunta formulada sobre o
processo da encarnação da Divindade ao nível da alma individualizada seria a de
que a Divindade, sendo a mesma, encarna-se em cada reino natural
individualizando o Espírito respectivo e diferenciado de cada espécie. Em cada
vida bate a mesma vida, a mesma inteligência, possuindo os mesmos atributos,
com sua própria missão e funções inerentes, sem separação e sem diferenciação
da Divindade.
Se o Espírito humano devesse
passar pelos processos de transformação evolutiva, em nível espiritual, por
todas as variantes minerais, vegetais e animais, seria um processo
demasiadamente longo. Pelo menos ao nível do planeta Terra e dos mundos
superiores em progresso ao do nosso planeta, o ser humano, desde sua primeira
existência na Terra, sempre foi humano. Isso se deduz claramente da resposta
que Allan Kardec obtém à pergunta nº 172 de O Livro dos Espíritos.
Este tema, apaixonante por si só, merece maiores análises e meditações para ser
devidamente esclarecido.
Version en français:
2. Qu'est-ce qu'on doit entendre par l'infini ?
« Ce qui n'a ni commencement
ni fin ; l'inconnu. Tout ce qui est inconnu est infini.» — Le Livre des Esprits, Allan Kardec.
EXÉGÈSE DE GIUSEPPE ISGRÓ: Dans le soufisme, on
attribue les deux caractéristiques suivantes à l'Être Universel: La première :
« Il est l'antérieur à l'antérieur. Il ne s'est pas fait ; Il a toujours été. »
La deuxième: « Il est l'après de l'après, Éternel ; Il sera toujours.»
L'Être Universel constitue
l'un des meilleurs exemples des caractéristiques du terme « infini », par son
caractère intemporel et éternel, lorsqu'on dit : « Il ne s'est pas fait » ; il
était, est et sera simplement dans l'éternel présent.
Le premier aspect du terme
« infini » se rapporte au temps, par sa condition d'éternel
présent.
Dans le second, Dieu est également infini dans la perfection et le
potentiel de ses attributs. Dans le potentiel, car, bien que Sa perfection le
soit à un degré infini, en ce qui concerne Sa capacité créatrice, dès lors que
de nouveaux êtres continuent d'émaner de Lui vers la conscience individuelle
dans les quatre règnes naturels, celle-ci se trouve encore à un degré de
potentialité infinie. C'est-à-dire qu'Il continuera d'émaner vers la conscience
individuelle dans les êtres des quatre règnes naturels, sans se séparer de
Lui-même et sans cesser d'être Lui-même.
Cette caractéristique de
potentialité infinie de sa capacité émanatrice cesserait d'être potentielle si
tous les êtres qui existeront dans l'éternel présent existaient déjà ;
c'est-à-dire s'il n'y avait plus de nouveaux êtres émanant de l'Être Universel vers
la conscience individuelle. Dans ce cas, tous les êtres des quatre règnes
naturels existeraient depuis toujours aux côtés de l'Être Universel. Mais sa
capacité à émaner de nouvelles expressions de vie possède un potentiel infini,
même dans le cas où l'Esprit individualisé dans l'Âme Universelle (et au sein
d'une unité de celle-ci) est, comme c'est le cas, l'Esprit Universel du
Créateur.
Sous cet angle, il n'y
aurait pas réellement de création de nouveaux êtres, puisque celui qui
s'incarne dans « l'unité » de l'Âme Universelle en tant qu'expression
individualisée — être individuel — est le Créateur Universel Lui-même, sans
cesser d'être Lui, ni se séparer de Lui. À partir de cet état initial commence
un processus évolutif potentiellement infini et éternel. Mais, quelle que soit
la manière dont on le voit, cela constitue toujours un caractère potentiel, à
un degré infini, de sa capacité émanatrice. (Voir le commentaire exégétique de
la question n° 81).
Une troisième
approche du terme « infini » se rapporte à l'espace. L'espace
cosmique est infini ; dans le cas contraire, qu'y aurait-il au-delà de la
limite ? S'il y avait une limite, il cesserait d'être infini.
Dans la réponse reçue des
Esprits par le maître Allan Kardec, il est dit : « L'inconnu. Tout ce qui est
inconnu est infini. » Cette partie de la réponse a réellement deux aspects : le
premier, de caractère infini ; le second exprime une limite ou une condition
finie. C'est-à-dire qu'en réalité l'inconnu, ce que l'on ignore, est infiniment
illimité ; il n'a pas de fin, nous trouverons éternellement un
"au-delà". Cependant, concernant l'affirmation « Tout ce qui est
inconnu est infini », on peut noter que dans la somme de tout, dans le Tout ou
dans un domaine déterminé, ce n'est pas par son nombre, mais par son potentiel
ou ses possibilités que l'inconnu est infini.
En termes relatifs, tout ce
qui est inconnu n'est pas infini. Par exemple : si à toutes les galaxies
existantes (bien que leur nombre nous soit inconnu) nous en ajoutions une de
plus, elles cesseraient d'être infinies ; il en va de même pour toutes les choses
en ce qui concerne leur quantité, leurs qualités et leurs caractéristiques.
Mais quant au potentiel et aux variantes de leurs manifestations et
applications dans tous les domaines, elles conserveront leur caractère infini
et illimité. Toutefois, l'Univers étant en constante expansion, ce qui, bien
qu'étant limité à un moment donné, se trouve en croissance constante, confirme
que tout potentiel est de caractère infini.
COMMENTAIRE 81:
81. Les Esprits se
forment-ils spontanément, ou procèdent-ils les uns des autres ?
— « Dieu les crée, comme
toutes les créatures, par sa volonté; mais, je le répète, leur origine est un
mystère. » — Le Livre des Esprits, Allan Kardec.
EXÉGÈSE DE GIUSEPPE ISGRÓ :
Comment les êtres émanent-ils du Créateur Universel ?
En premier lieu, le Créateur
Universel serait formé de deux parties essentielles:
·
a)
L'Esprit Universel: Unique, ÉNERGIE comparable — si nous pouvions le voir avec la vision
spirituelle — à un FEU COSMIQUE en mouvement constant, ou à une lumière
semblable à un feu doré, d'une couleur équivalente à celle du miel d'abeille
pur.
·
b)
L'Âme Universelle: Nous pourrions la définir comme le véhicule ou corps universel, dans
lequel chaque Esprit émane vers la conscience individuelle, dans les quatre
règnes naturels, de la manière suivante:
o
Chaque fois que le Créateur Universel souhaite accorder la vie
individuelle à un nouvel être dans les quatre règnes naturels, l'Esprit du
Créateur Universel s'unit à cette âme individuelle insérée dans l'Âme
Universelle — équivalente à une cellule créatrice. Il acquiert dès lors une vie
individuelle, éternelle et immortelle, avec tous les attributs divins du
Créateur Universel, car c'est le Créateur Universel Lui-même incarné dans cette
âme individuelle et individualisé, sans se séparer de la Totalité de l'Être
Universel, en étant UN avec Lui, indissoluble, Lui-même différencié dans une
UNITÉ de l'Âme Universelle. C'est l'équivalent de l'INCARNATION DIVINE, dans
toute l'acception du terme. Chaque Esprit constitue une incarnation de la
Divinité dans une âme individuelle qui sera son véhicule éternel individualisé
et différencié, doté de libre arbitre et d'autonomie, soumis aux paramètres des
lois divines, des valeurs universelles ou des attributs divins.
o
C'est un processus d'INCARNATION DIVINE continu et éternel, de manière
graduelle, selon les besoins de la Création et de l'expansion universelle.
o
Cette âme individuelle dans laquelle l'Esprit Universel s'est incarné,
en s'individualisant, est comme une cellule créatrice dans le corps humain,
comparable à un spermatozoïde éthérique ou spirituel ; après l'union de Dieu
avec cette cellule, le Nouvel Être individualisé émane vers la conscience
individuelle.
o
Le lieu d'où émane cette âme individuelle vers la vie individualisée,
par l'incarnation de la Divinité en tant qu'Esprit personnalisé, constituera
l'espace cosmique de chaque être dans l'Être Universel, auquel il sera
indéfectiblement lié par un fil fluidique élastique, analogue au fil d'argent,
fluidique et élastique, qui constitue l'âme (périsprit) reliant l'Esprit au
Corps.
Un grand nombre de doctrines
et de personnages lucides de différentes époques ont exprimé, à des degrés
divers et sous diverses formes, cette vérité sans entrer dans les détails, ce
qui se reflète synthétiquement dans ce qui précède; toutefois, l'exposé
ci-dessus permet de se faire une idée claire de la manière exacte dont le
processus se déroule.
Une question digne de
méditation subsisterait: le processus d'émanation vers la conscience
individuelle se réalise-t-il parallèlement et de manière différentielle pour
chacun des êtres des quatre règnes naturels, ou chez un seul être individualisé
à partir duquel il évolue, au niveau spirituel (et non physiquement), passant
d'une espèce à l'autre, d'un règne à l'autre, par étapes, jusqu'à occuper le
niveau humain?
·
Notre perception personnelle indique un seul et même processus
d'incarnation de la Divinité dans un être individuel différencié.
·
Chaque règne naturel possède un Esprit, une âme et un corps, selon un
processus identique.
·
Deux questions se posent ici: 1) Dans les mondes très
avancés, existe-t-il des minéraux, des plantes et des animaux ? 2) Leurs Esprits sont-ils les mêmes que ceux qui faisaient
partie des mondes primitifs et intermédiaires par lesquels sont passées les
humanités très évoluées ?
Si ces questions reçoivent
des réponses affirmatives, c'est-à-dire que les Esprits des minéraux, des
végétaux et des animaux des mondes évolués ont évolué parallèlement et ont
accompagné les humanités dans leur processus évolutif en conservant leur rang respectif,
alors la réponse correcte serait que la Divinité s'incarne dans chaque règne
naturel en individualisant l'Esprit respectif. Dans chaque vie bat la même vie,
la même intelligence, possédant les mêmes attributs, sans séparation de la
Divinité.
Si l'Esprit humain devait
passer par les transformations évolutives spirituelles de toutes les variantes
minérales, végétales et animales, le processus serait excessivement long. Au
moins sur Terre et dans les mondes supérieurs, l'être humain a toujours été
humain dès sa première existence. Cela se déduit de la réponse d'Allan Kardec à
la question n° 172. Ce sujet passionnant mérite davantage d'analyses et de
méditations pour être tranché.
Versione in italiano:
2. Che cosa si deve intendere per infinito?
“Ciò che non ha né principio
né fine; l'ignoto. Tutto ciò che è sconosciuto è infinito”. — Il Libro degli Spiriti, Allan Kardec.
ESEGESI DI GIUSEPPE ISGRÓ: Nel sufismo, si assegnano
le seguenti due caratteristiche all'Essere Universale: La prima: “Egli è
l'anteriore all'anteriore. Egli non si è fatto; Egli è sempre stato”. La
seconda: “Egli è il dopo del dopo, Eterno; Egli sempre sarà”.
L'Essere Universale
costituisce uno dei migliori esempi delle caratteristiche del termine
“infinito”, per il suo carattere atemporale ed eterno, quando si dice: “Egli
non si è fatto”; semplicemente era, è e sarà nell'eterno presente.
Il primo aspetto del
termine “infinito” si relaziona con il tempo, per la sua
condizione di eterno presente.
Nel secondo,
Dio è, inoltre, infinito nella perfezione e nel potenziale dei suoi attributi.
Nel potenziale, poiché, sebbene la Sua perfezione lo sia in grado infinito, per
quanto riguarda la Sua capacità creatrice — dal momento in cui continuano a
emanare da Lui nuovi esseri alla coscienza individuale, nei quattro regni
naturali — essa si trova, ancora, in grado di potenzialità infinita. Vale a
dire, continuerà a emanare alla coscienza individuale negli esseri dei quattro
regni naturali, senza separarsi da Sé stesso e senza smettere di essere Sé
stesso.
Questa caratteristica di
potenzialità infinita della sua capacità emanante cesserebbe di essere
potenziale se tutti gli esseri che esisteranno, nell'eterno presente,
esistessero già; cioè, se non dovessero più emanare nuovi esseri alla coscienza
individuale a partire dall'Essere Universale. In questo caso, tutti gli esseri,
nei quattro regni naturali, esisterebbero da sempre insieme all'Essere
Universale. Ma la sua capacità emanante di nuove espressioni di vita ha un
potenziale infinito anche nel caso in cui lo Spirito individualizzato
nell'Anima Universale (e all'interno di un'unità di essa) sia, come di fatto è,
lo Spirito Universale del Creatore.
Con questo approccio, in
realtà, non vi sarebbe creazione di nuovi esseri, poiché chi si incarna
nell'“unità” dell'Anima Universale, in un'espressione individualizzata — essere
individuale — è lo stesso Creatore Universale, senza smettere di essere Lui, né
separarsi da Lui, a partire dal cui stato iniziale comincia un processo
evolutivo potenzialmente infinito ed eterno. Ma, in qualunque forma si voglia
vedere, costituisce sempre un carattere potenziale, in grado infinito, della
sua capacità emanante. (Vedi commento esegetico alla domanda n. 81).
Un terzo approccio al
termine “infinito” si relaziona con lo spazio. Lo spazio
cosmico è infinito; caso contrario, cosa vi sarebbe oltre il limite? Se vi
fosse un limite, cesserebbe di essere infinito.
Nella risposta che il
maestro Allan Kardec ricevette dagli Spiriti, si esprime: “L'ignoto. Tutto ciò
che è sconosciuto è infinito”. Questa parte della risposta ha in realtà due
versanti: il primo, di carattere infinito; il secondo esprime un limite o una
condizione finita. Vale a dire, in realtà l'ignoto, ciò che si ignora, è
infinitamente illimitato; non ha fine, eternamente troveremo un
"oltre". Tuttavia, riguardo a: “Tutto ciò che è sconosciuto è
infinito”, si può segnalare che nella somma di tutto, nel Tutto o in un'area
determinata, non nel numero, ma nel suo potenziale o nelle sue possibilità, lo
sconosciuto è infinito; ma, in termini relativi, non tutto lo sconosciuto è
infinito.
Per esempio: se a tutte le
galassie esistenti (anche se il loro numero ci è sconosciuto) ne aggiungessimo
una in più, esse cesserebbero di essere infinite; e così accadrà per tutte le
cose per quanto riguarda la loro quantità, qualità e caratteristiche. Ma, per
quanto riguarda il potenziale e le varianti delle loro manifestazioni e
applicazioni in tutti gli ambiti, esse conserveranno il loro carattere infinito
e illimitato. Tuttavia, trovandosi l'Universo in costante espansione, ciò che —
pur essendo limitato in un dato momento — si trova in costante crescita,
ratifica che ogni potenziale è di carattere infinito.
COMMENTO 81:
81. Gli Spiriti si formano
spontaneamente o procedono gli uni dagli altri?
—“Dio li crea, come tutte le
creature, con la sua volontà; ma, ripeto, la loro origine è un mistero”. — Il
Libro degli Spiriti, Allan Kardec.
ESEGESI DI GIUSEPPE ISGRÓ:
Come emanano gli esseri dal Creatore Universale?
In primo luogo, il Creatore
Universale sarebbe formato da due parti essenziali:
·
a)
Lo Spirito Universale: unico, ENERGIA paragonabile — se potessimo vederlo con la visione
spirituale — a un FUOCO COSMICO in costante movimento, o a una luce come un
fuoco dorato, colore equivalente a quello del miele d'api puro.
·
b)
L'Anima Universale: potremmo definirla come il veicolo o corpo universale, nella quale
emana ogni Spirito alla coscienza individuale, nei quattro regni naturali, nel
modo seguente:
o
Ogni volta che il Creatore Universale desidera conferire vita
individuale a un nuovo essere, nei quattro regni naturali, lo Spirito del
Creatore Universale si unisce a quell'anima individuale che si trova inserita
nell'Anima Universale — equivalente a una cellula creatrice — acquisendo, da
quel momento, vita individuale, eterna e immortale, con tutti gli attributi
divini del Creatore Universale. Questo perché è lo stesso Creatore Universale
incarnato in quell'anima individuale e individualizzato, senza separarsi dalla
Totalità dell'Essere Universale, essendo UNO con Lui, indissolubile, Egli
stesso differenziato in un'UNITÀ dell'Anima Universale. È l'equivalente
dell'INCARNAZIONE DIVINA, in tutto il senso della parola. E ogni Spirito
costituisce un'incarnazione della Divinità in un'anima individuale che sarà il
suo veicolo eterno individualizzato e differenziato, con libero arbitrio e
autonomia, soggetto ai parametri delle leggi divine, dei valori universali o
degli attributi divini.
o
È un processo di INCARNAZIONE DIVINA continuo ed eterno, in forma
graduale, secondo le necessità della Creazione e l'espansione universale.
o
Quell'anima individuale nella quale si è incarnato lo Spirito
Universale, individualizzandosi, è come una cellula creatrice nel corpo umano,
paragonabile a uno spermatozoo eterico o spirituale, dopo la cui unione di Dio
con quella cellula, emana alla coscienza individuale il Nuovo Essere
individualizzato.
o
Il luogo dal quale emana alla vita individualizzata quell'anima
individuale, per l'incarnazione della Divinità come Spirito personalizzato,
costituirà lo spazio cosmico di ogni essere nell'Essere Universale, al quale
sarà indefettibilmente unito con un filo fluidico elastico, analogo al filo
d'argento che unisce lo Spirito al Corpo.
Gran numero di dottrine e
personaggi lucidi di diverse epoche hanno espresso, in qualche grado e in
diverse forme, questa verità, senza entrare nei dettagli; tuttavia, la
descrizione che precede permette di farsi un'idea chiara di come avvenga il
processo con esattezza.
Resterebbe una domanda degna
di meditazione: il processo di emanazione alla coscienza individuale si
realizza parallelamente e in forma differenziale in ciascuno degli esseri dei
quattro regni naturali, o in un solo essere individualizzato a partire dal quale
evolve, a livello spirituale (non fisicamente), passando da una specie
all'altra, da un regno all'altro, per tappe, fino a occupare il livello umano?
·
La nostra percezione personale indica un solo e identico processo
dell'incarnazione della Divinità in un essere individuale differenziato.
·
Ogni regno naturale possiede Spirito, anima e corpo, in un processo
identico.
·
Qui sorgono due domande: 1) Nei mondi molto
avanzati esistono minerali, piante e animali? 2) I loro Spiriti sono
gli stessi che fecero parte di quei mondi primitivi e intermedi attraverso i
quali sono passate le umanità molto evolute?
Se queste domande hanno
risposte affermative, cioè che gli Spiriti dei minerali, dei vegetali e degli
animali che compongono i mondi molto evoluti hanno evoluto parallelamente e li
hanno accompagnati nel processo evolutivo fino a questa tappa superiore, allora
la risposta corretta sarebbe che la Divinità si incarna in ogni regno naturale
individualizzando lo Spirito rispettivo. In ogni vita batte la stessa vita, la
stessa intelligenza, senza separazione dalla Divinità.
Se lo Spirito umano dovesse
passare per i processi di trasformazione evolutiva attraverso tutte le varianti
minerali, vegetali e animali, sarebbe un processo troppo lungo. Almeno al
livello del pianeta Terra e dei mondi superiori, l'essere umano, fin dalla sua
prima esistenza sulla Terra, è sempre stato umano. Questo si deduce chiaramente
dalla risposta che ottiene Allan Kardec alla domanda n. 172. Questo tema,
appassionante di per sé, merita ulteriori analisi e
meditazioni.
Esperanta versio:
2. Kion oni devas kompreni per senfineco?
“Tio, kio havas nek komencon
nek finon; la malesto de kono. Ĉio, kio estas nekonata, estas senfina.” — La Libro de la Spiritoj, Allan Kardec.
EKZEGEZO DE GIUSEPPE ISGRÓ: En sufismo, oni atribuas la
sekvajn du karakterizaĵojn al la Universala Estaĵo: Unue: “Li estas la antaŭa
al la antaŭa. Li ne fariĝis; Li ĉiam estis.” Due: “Li estas la posta al la
posta, Eterna; Li ĉiam estos.”
La Universala Estaĵo
konsistigas unu el la plej bonaj ekzemploj de la karakterizaĵoj de la termino
“senfineco”, pro Sia sentempa kaj eterna naturo, kiam oni diras: “Li ne
fariĝis”; Li simple estis, estas kaj estos en la eterna nuntempo.
La unua flanko de la
termino “senfineco” rilatas al la tempo, pro sia kondiĉo
de eterna nuntempo.
En la dua, Dio estas, ankaŭ, senfina en la perfekto kaj en la
potencialo de Siaj atributoj. Pri la potencialo, ĉar, kvankam Lia perfekto
estas en senfina grado, rilate al Lia kreipovo — ekde la momento kiam daŭre
emanas el Li novaj estaĵoj al la individua konscio, en la kvar naturaj regnoj —
ĝi troviĝas, ankoraŭ, en grado de potencialeco, senfina; tio estas, Li daŭre
emanos al la individua konscio en la estaĵoj de la kvar naturaj regnoj, sen
disiĝi de Si mem, kaj sen ĉesi esti Li mem.
Tiu ĉi karakterizaĵo de
senfina potencialeco de Lia emana kapablo ĉesus esti potenciala, se jam ĉiuj
estaĵoj, kiuj ekzistos en la eterna nuntempo, jam ekzistus; tio estas, ke ne
plu emanos novaj estaĵoj al la individua konscio el la Universala Estaĵo. En
tiu kazo, ĉiuj estaĵoj, en la kvar naturaj regnoj, ekzistus de ĉiam kune kun la
Universala Estaĵo. Sed Lia kapablo emani novajn vivformojn havas senfinan
potencialon eĉ en la kazo, ke la Spirito individuigita en la Universala Animo
(kaj ene de unuo de ĝi) estas, kiel efektive ĝi estas, la Universala Spirito de
la Kreinto.
Kun tiu ĉi fiksado de la
atento, vere ne ekzistus kreado de novaj estaĵoj, ĉar tiu, kiu enkarniĝas en
“la unuo” de la Universala Animo en individuigita esprimo — individua estaĵo —
estas la sama Universala Kreinto mem, sen ĉesi esti Li, nek disiĝi de Li, ekde
kies komenca stato komenciĝas evoluprocezo potenciale senfina kaj eterna. Sed,
en kiu ajn maniero oni volas vidi tion, ĝi ĉiam konsistigas potencialan
karakteron, en senfina grado, de Lia emana kapablo. (Vidu ekzegezan komenton de
la demando n-ro 81).
Tria aliro al la termino “senfineco”
rilatas al la spaco. La kosma spaco estas senfina; alie, kio ekzistus
preter la limo? Se ekzistus limo, ĝi ĉesus esti senfina.
En la respondo, kiun ricevis
la majstro Allan Kardec de la Spiritoj, oni esprimas: “La malesto de kono. Ĉio,
kio estas nekonata, estas senfina.” Ĉi tiu parto de la respondo efektive havas
du flankojn: la unua estas de senfina naturo; la dua esprimas limon aŭ finhavan
kondiĉon. Tio estas, ke realeco de la nekonataĵo estas senfine senlima; ĝi ne
havas finon, eterne ni trovos ion “preter”. Tamen, rilate al: “Ĉio, kio estas
nekonata, estas senfina”, oni povas rimarki, ke en la sumo de ĉio, en la Tuto
aŭ en difinita areo, ne pro sia nombro, sed pro sia potencialo aŭ ebloj, la
nekonataĵo estas senfina; sed, en relativaj terminoj, ne ĉio nekonata estas
senfina.
Ekzemple: Se al ĉiuj
ekzistantaj galaksioj, kvankam ilia nombro estas nekonata por ni, ni aldonus
unu plian, ili ĉesus esti senfinaj; kaj tiel okazos pri ĉiuj aferoj rilate al
ilia kvanto, kvalitoj kaj karakterizaĵoj. Sed koncerne la potencialon kaj variaĵojn
de iliaj manifestiĝoj kaj aplikoj en ĉiuj sferoj, ili konservos sian senfinan
kaj senliman karakteron. Tamen, ĉar la Universo troviĝas en konstanta
ekspansio, tio, kio eĉ estante limigita en donita momento, troviĝas en
konstanta kresko, kio konfirmas, ke ĉiu potencialo estas de senfina naturo.
KOMENTO 81:
81. Ĉu la Spiritoj formiĝas
spontanee, aŭ ĉu ili devenas unuj de la aliaj?
—“Dio ilin kreas, kiel ĉiujn
kreitaĵojn, per Sia volo; sed, mi ripetas, ilia deveno estas mistero.” — La
Libro de la Spiritoj, Allan Kardec.
EKZEGEZO DE GIUSEPPE ISGRÓ:
Kiel emanas la estaĵoj el la Universala Kreinto?
Unue, la Universala Kreinto
konsistus el du esencaj partoj:
·
a)
La Universala Spirito: ununura, ENERGIO komparebla — se ni povus vidi Lin per la spirita
vidpovo — al KOSMA FAJRO en konstanta moviĝo, aŭ al lumo kiel ora fajro, kies
koloro egalas al tiu de pura abela mielo.
·
b)
La Universala Animo: Ni povus difini ĝin kiel la universalan vehiklon aŭ korpon, en kiu
emanas ĉiu Spirito al la individua konscio, en la kvar naturaj regnoj, jene:
o
Ĉiufoje kiam la Universala Kreinto deziras doni individuan vivon al nova
estaĵo, en la kvar naturaj regnoj, la Spirito de la Universala Kreinto kuniĝas
kun tiu individua animo, kiu troviĝas enmetita en la Universalan Animon — egala
al kreanta ĉelo — akirante, ekde tiu momento, individuan vivon, eternan kaj
senmortan, kun ĉiuj diaj atributoj de la Universala Kreinto. Ĉar ĝi estas la
sama Universala Kreinto enkarniĝinta en tiu individua animo kaj individuigita,
sen disiĝi de la Tuto de la Universala Estaĵo, estante UNU kun Li, nesolvebla,
Li mem diferencigita en UNUO de la Universala Animo. Ĝi estas la ekvivalento al
la DIA ENKARNIĜO, en la plena senco de la vorto. Kaj ĉiu Spirito konsistigas
enkarniĝon de la Dieco en individua animo, kiu estos ĝia eterna vehiklo
individuigita kaj diferencigita, kun libera volo kaj aŭtonomio, submetita al la
parametroj de la diaj leĝoj, universalaj valoroj aŭ diaj atributoj.
o
Ĝi estas procezo de DIA ENKARNIĜO kontinua kaj eterna, iom post ioma,
laŭ la bezonoj de la Kreado kaj la universala ekspansio.
o
Tiu individua animo, en kiu enkarniĝis la Universala Spirito,
individuigante sin, estas kiel kreanta ĉelo en la homa korpo, komparebla al
etera aŭ spirita spermatozoo, post kies kuniĝo de Dio kun tiu ĉelo, emanas al
la individua konscio la Nova Estaĵo individuigita.
o
La loko, el kiu emanas al la individuigita vivo tiu individua animo pro
la enkarniĝo de la Dieco kiel personigita Spirito, konsistigos la kosman spacon
de ĉiu estaĵo en la Universala Estaĵo, kun kiu ĝi estos neeviteble ligita per
elasta fluida fadeno, analoga al la arĝenta fadeno, fluida kaj elasta, kiu
konsistigas la animon (perispirito), kiu ligas la Spiriton kun la Korpo.
Granda nombro da doktrinoj
kaj saĝaj personoj el diversaj epokoj esprimis, iagrade kaj diversmaniere, ĉi
tiun veron, sen eniri en detalojn; tamen, la supra resumo permesas formi al si
klaran ideon pri kiel la procezo okazas precize.
Restus demando inda je
meditado: Ĉu la procezo de emano al la individua konscio, laŭ la supra
priskribo, okazas paralele kaj diferencige en ĉiu el la estaĵoj de la kvar
naturaj regnoj, aŭ en unu sola individuigita estaĵo el kiu ĝi evoluas, spirite
— ne fizike — pasante de unu specio al alia, de unu regno al alia, tra etapoj,
ĝis okupi la homan nivelon?
·
Nia persona percepto indikas nur unu saman procezon de la enkarniĝo de
la Dieco en diferencigitan individuan estaĵon.
·
Ĉiu natura regno posedas Spiriton, animon kaj korpon, en identa procezo.
·
Ĉi tie naskiĝas du demandoj: 1) En la tre
progresintaj mondoj, ĉu ekzistas mineraloj, plantoj kaj bestoj? 2) Ĉu iliaj Spiritoj estas la samaj, kiuj formis parton de
tiuj primitivaj kaj mezaj mondoj, tra kiuj pasis la tre evoluintaj homaroj?
Se tiuj ĉi demandoj havas
jesajn respondojn, tio estas ke: la Spiritoj de la mineraloj, de la vegetaĵoj
kaj de la bestoj, kiuj konsistigas la tre evoluintajn mondojn kaj kiuj
akompanas la homarojn, kiuj ilin loĝas, evoluis paralele, kaj akompanis ilin en
la evoluprocezo ĝis tiu ĉi supera etapo, konservante sian respektivan rangon de
mineralo, vegetaĵo aŭ besto, tiam la ĝusta respondo al la demando pri la
procezo de enkarniĝo de la Dieco ĉe la individuigita animo estus ke la Dieco,
estante la sama, enkarniĝas en ĉiu natura regno individuigante la Spiriton
respektivan kaj diferencigitan de ĉiu specio. En ĉiu vivo batas la sama vivo,
la sama inteligenteco, posedante la samajn atributojn, sen disiĝo de la Dieco.
Se la homa Spirito devus
trapasi la procezojn de evolua transformiĝo, spirite, tra ĉiuj mineralaj,
vegetaĵaj kaj bestaj variaĵoj, tio estus tro longa procezo. Almenaŭ ĉe la
planedo Tero, kaj ĉe la superaj mondoj en progreso rilate al nia planedo, la
homo, ekde sia unua ekzisto sur la tero, ĉiam estis homo. Tio klare deduktiĝas
el la respondo, kiun ricevas Allan Kardec al la demando n-ro 172 de La Libro de la Spiritoj. Tiu ĉi temo, pasia per si mem,
meritas pliajn analizojn kaj meditadojn por esti definitive solvita.
Virsioni in sicilianu:
2. Chi s'havi a ntènniri pi nfinitu?
“Chiddu chi nun havi né
principiu, né fini; l’ignotu. Tuttu chiddu chi è scunusciutu è nfinitu”. — U Libru di l'Spìriti, Allan Kardec.
ESÈGESI DI GIUSEPPE ISGRÓ: Ntô sufismu, si mìnziunanu
sti dui carattirìstichi pi l'Essiri Univirsali: A prima: “Iddu è chiddu chi
veni prima di chiddu chi veni prima. Iddu nun si fici; Iddu fù sempri”. A
secunna: “Iddu è u doppu dû doppu, Eternu; Iddu sarrà pi sempri”.
L'Essiri Univirsali è unu di
li megghiu esempi di li carattirìstichi dû tèrmini “nfinitu”, pi lu sò èssiri
fora dû tempu e eternu, quannu si dici: “Iddu nun si fici”; simpricimenti era,
è e sarrà nall'eternu prisenti.
A prima banna dû tèrmini
“nfinitu” si rifirisci ô tempu, pi la sò cunnizzioni di eternu
prisenti.
Nâ secunna, Diu è, macari,
nfinitu nâ pirfizzioni e ntô putinziali di li sò attrìbuti. Ntô putinziali
picchì, siddu è veru chi la Sò pirfizzioni è a un gradu nfinitu, pi chiddu chi
riguarda la Sò capacità criatrici — dû mumentu chi cuntìnuanu a nèsciri d'Iddu
nòvi èssiri pi la cuscenza ndividuali, ntî li quattru regni naturali — la
stissa si trova, ancora, a un gradu di putinzialità nfinitu. Voli dìciri chi
cuntinuarrà a emanari cuscenza ndividuali ntî l’èssiri di li quattru regni
naturali, senza spartìrisi d'Iddu stissu e senza sispari d'èssiri Iddu stissu.
Sta carattirìstica di
putinzialità nfinitu di la Sò capacità emananti fìnisci d'èssiri putinziali
siddu tutti l'èssiri chi hannu a esìstiri nall'eternu prisenti esistìssiru
ggià; ossìa, chi nun nèscinu cchiù nòvi èssiri pi la cuscenza ndividuali
partennu di l'Essiri Univirsali. Ntî stu casu, tutti l'èssiri, ntî li quattru
regni naturali, esistìssiru di sempri assemi a l'Essiri Univirsali. Ma la Sò
capacità di emanari nòvi espressioni di vita havi un putinziali nfinitu macari
siddu lu Spìritu ndividualizzatu nall'Ànima Univirsali è lu Spìritu Univirsali
dû Criaturi.
Cun stu modu di vìdiri,
rialmenti nun ci sarrìa criazzioni di nòvi èssiri, picchì chiddu chi s’incarna
nâ “unità” di l'Ànima Univirsali è u Criaturi Univirsali stissu, senza sispari
d'èssiri Iddu, nè spartìrisi d'Iddu. Partennu di stu statu iniziali accumenza
un prucessu evulutivu putinzialmenti nfinitu e eternu. (Vidi u cummentu
esigèticu dâ dumanna n. 81).
Un terzu approcciu dû
tèrmini “nfinitu” riguarda u spazziu. Lu spazziu
còsmicu è nfinitu; si nun fussi accussì, chi cosa ci fussi doppu u lìmiti?
Siddu ci fussi un lìmiti, nun fussi cchiù nfinitu.
Ntâ rispusta chi arricivìu
Allan Kardec di l'Spìriti, si dici: “L’ignotu. Tuttu chiddu chi è scunusciutu è
nfinitu”. Sta parti dâ rispusta havi dui banni: a prima di caràttiri nfinitu; a
secunna esprimi un lìmiti. Voli dìciri chi l’ignotu è nfinitamenti illimitatu;
nun havi fini. Però, pi chiddu chi riguarda “Tuttu chiddu chi è scunusciutu è
nfinitu”, si pò dìciri chi ntô tuttu u scunusciutu è nfinitu, ma ntermini
rilativi, nun tuttu lu scunusciutu è nfinitu.
Pi esempiu: siddu a tutti li
galassi chi asistinu ci nni azziuncìssimu n'àutra, finìssiru d'èssiri nfiniti
pi quantu riguarda a quantità. Ma pi chiddu chi riguarda u putinziali e li
varianti di li sò manifestazzioni, iddi hannu a mantèniri u caràttiri nfinitu e
illimitatu. Siccomu l'Universu è n’espansioni cuntìnua, chiddu chi è limitatu
ntî un mumentu è n’criscita cuntìnua, fannu vìdiri chi ogni putinziali è di
caràttiri nfinitu.
CUMMENTU 81:
81. L’Spìriti si fòrmanu di
sè stissi o vèninu l’uni di l’àutri?
—“Diu li cria, comu tutti li
criaturi, câ Sò vuluntà; ma, u ricu daccapu, la sò urìggini è un misteru”. — U
Libru di l'Spìriti, Allan Kardec.
ESÈGESI DI GIUSEPPE ISGRÓ:
Comu nèscono l’èssiri dû Criaturi Univirsali?
Prima di tuttu, u Criaturi
Univirsali fussi furmatu di dui parti essenziali:
·
a)
U Spìritu Univirsali: ùnicu, ENERGÌA paragunàbbili a un FOCO CÒSMICU n’muvimentu cuntìnuu, o
a na luci comu un focu d’oru, culuri comu u meli di l’api puru.
·
b)
L'Ànima Univirsali: a putemu difiniri comu u vèìculu o corpu univirsali, unni emana ogni
Spìritu â cuscenza ndividuali, ntî li quattru regni naturali:
o
Ogni vota chi u Criaturi voli dari vita ndividuali a un nòvu èssiri, u
Spìritu dû Criaturi s’unisci a n’ànima ndividuali chi s’attrova nall'Ànima
Univirsali — comu na cèllula criatrici — pigghiannu ddu mumentu vita
ndividuali, eterna e immortali. È Diu stissu incarnatu ntî n’ànima ndividuali,
senza spartìrisi dâ Totalità di l'Essiri Univirsali. È l'equivalenti dâ NCARNAZZIONI DIVINA.
o
È un prucessu di NCARNAZZIONI DIVINA cuntìnuu e eternu, secunnu li
nicissità dâ Criazzioni.
o
Dda ànima ndividuali unni s’incarnò u Spìritu Univirsali è comu na
cèllula criatrici dû corpu umanu, paragunàbbili a un primu simenzi spirituaru.
o
U postu d’unni emana a vita ndividuali sarrà u spazziu còsmicu di ogni
èssiri ntî l'Essiri Univirsali, attaccatu cu un filu fluìdicu elàsticu, comu u
filu d’argentu chi unisci u Spìritu ô Corpu.
Tanti duttrini dissiru sta
verità ntî vari modi, ma sta spiegazzioni fa capiri megghiu comu funziona u
prucessu cu esattezza.
Resta na dumanna pi
miditari: Stu prucessu si fa pi ogni èssiri di li quattru regni naturali o
accumenza di un solu èssiri chi si l’evolvi passannu di un regno a n’àutru
nzinu a divintari omu?
·
A nòstra idia è chi c'è un solu prucessu d'incarnazzioni dâ Divinità ntî
un èssiri ndividuali.
·
Ogni regno naturali havi Spìritu, ànima e corpu.
·
Ccà ci sunnu dui dumanni: 1) Ntî li munni
avanzati, ci sunnu minerali, chianti e armali? 2) Li sò Spìriti sunnu
li stissi di li munni primitivi?
Siddu la rispusta è
"sì", voli dìciri chi la Divinità s'incarna ntî ogni regno naturali
ndividualizzannu u Spìritu di ogni specie. Ntî ogni vita batti la stissa vita e
la stissa ntilligenza di Diu.
Siddu u Spìritu umanu avissi a passari pi tutti li trasformazzioni di minerali, chianti e armali, fussi un prucessu troppu longu. Pi chiddu chi sapemu, l'omu ntâ Terra è sempri statu omu (Dumanna n. 172 dû Libru di l'Spìriti). Stu tema havi bisognu di cchiù miditazzioni.

No hay comentarios:
Publicar un comentario