FUENTE ENERGÉTICA UNIVERSAL
©Giuseppe Isgró C.
30., La materia consta de uno solo, ¿o de más
elementos?
-“El elemento primitivo es uno solo. Los cuerpos, que
vosotros consideráis como sencillos, no son elementos verdaderos, sino
modificaciones y transformaciones de la materia primitiva”-.
El Libro de
los Espíritus
Allan Kardec
Introducción
El postulado de la unidad de la materia es hoy un
puente ineludible entre la metafísica y la física de partículas. Al afirmar que
existe un solo elemento primitivo, Allan Kardec anticipó la búsqueda
contemporánea de una Teoría del Todo. Sin embargo, en esta exégesis
se eleva esta premisa técnica a una dimensión espiritual y ética: si la materia
es una, y esa unidad emana de la Divinidad, entonces cada átomo de hierro, cada
fibra vegetal y cada impulso animal participan en la misma gran sinfonía del eterno
retorno al Ser Universal, ad infinitum, encontrando siempre un más allá.
Se explora cómo la voluntad de los Espíritus elementales actúa como el artesano
que, golpeando el yunque de la energía única, diversifica el universo para el
aprendizaje de la conciencia perceptiva, comprensiva, conocedora y realizadora.
La fuente energética universal es una sola. Se ha
mencionado, en diversas ocasiones, como los Espíritus elementales de la
naturaleza, a partir de la energía, y de acuerdo a su propia índole y
frecuencia vibratoria, condensan la energía y la manifiestan en materia, en la
extensa gama de elementos conocidos y por conocer.
De ahí en adelante, de acuerdo a la ley cósmica, y
a las respectivas leyes de la física, de la química y de la biología, entre
otras, se manifiestan todas las variantes de la materia, en todas las
vertientes posibles, de acuerdo con los planes trazados por el Gran Arquitecto
del Universo.
De la misma tierra cada especie vegetal extrae la
substancia para elaborar su respectivo fruto. Esa tierra, aparentemente
uniforme, estaba conformada por múltiples elementos y substancias. Hay una
inteligencia rectora, en cada elemento y substancia, que realiza ese trabajo,
evolucionando ad infinitum en el proceso.
La energía cósmica, siendo la misma y única, aparentemente, contiene
la esencia de todas las variables posibles, sin límites de ninguna clase. Es el
trabajo de cada Espíritu, en los cuatro reinos naturales, que realiza esa
labor, cada quien, en su respectiva esfera mental, en la infinita espiral
evolutiva. Cada uno de los cuatro reinos sirve de soporte para todos los demás,
tanto en la dimensión física como en la espiritual.
Esa energía cósmica, pese a ser la misma, ¿no
contiene en sí misma toda la infinita gama vibratoria?
De ser así, ¿cada uno de los Espíritus elementales
de la naturaleza, al vibrar en su respectiva frecuencia, no extraería, de la
misma energía universal, la que más, o mejor, se adapta a su propia frecuencia
vibratoria?
Cada Espíritu de los cuatro reinos naturales se
encuentra ubicado, en la dimensión espiritual, en su propia frecuencia
vibratoria; es a partir de ese nivel vibratorio, en la eterna e infinita escala
vibratoria del universo, que cada Espíritu elemental condensa la energía y la
manifiesta en la dimensión física de la vida, base y soporte para la
manifestación de los otros tres reinos naturales. De igual manera, para todas
las gamas de combinaciones físicas, químicas y biológicas.
En Radiestesia se sabe medir, con el instrumento
pendular, el tono vibratorio de cada persona, animal, vegetal o elemento
mineral, y ubicar, de esta manera, a cada quien, por su tono vibratorio, en el
respectivo grado, en una circunferencia, entre el cero y los 360 grados. Con
mayor detenimiento prospectivo, se ubicaría, también, a cada quien, en un
círculo-nivel diferente, en la espiral evolutiva.
Es a partir de ese tono vibratorio
específico, de cada persona, animal, vegetal o sustancia determinada, que
el radiestesista realiza su trabajo de prospección, con precisión
matemática.
Podríamos concluir que cada Espíritu elemental, al
igual que los demás Espíritus en los restantes reinos naturales, emprenden un
camino a partir del grado cero de manifestación perceptiva, comprensiva,
conocedora y realizadora de la conciencia, que se va expandiendo a través de la
experiencia que va adquiriendo por medio de la satisfacción de las necesidades
y la realización de los deseos y de los objetivos existenciales. Empero, en el
eterno camino de Retorno del ser individual, en los cuatro reinos
naturales, al Ser Universal, cada Espíritu elemental va
manifestando, a partir de la condensación de la energía, el
respectivo elemento que le es inherente, en una materia más depurada, y
sutil, (menos densa, hasta más trasparente, en algunos casos) tal
como debe estar manifestada en los mundos inmensamente más evolucionados que el
Planeta Tierra.
Esto marcaría un proceso evolutivo, de ascenso en
los estados y grados de conciencia, de cada Espíritu elemental, perfeccionando
su trabajo de manifestación "elemental" en la dimensión física,
siempre en un mejor nivel de depuración, y perfección.
Es decir, en un proceso evolutivo paralelo en los
cuatro reinos de la naturaleza, en el cual cada reino se prepara para servir de
soporte en el siguiente nivel, en la infinita escala de la polarización alquímica-espiritual del
universo.
Es la infinita expansión de la Creación universal
hacia mejores niveles de expresión de la Conciencia de la Divinidad en cada ser
de los cuatro reinos de la naturaleza.
Si se pudiese comparar el elemento hierro del
planeta tierra con el de un mundo inmensamente más evolucionado, se
observaría, seguramente, un estado de depuración, o cualidades
inherentes al hierro más desarrolladas, para adecuarse a la realidad de aquel
mundo. Esto indicaría que ese elemento hierro, al igual que los seres humanos,
también evolucionaron, adquiriendo mejores y más elevados niveles de
conciencia, ya que todos los seres emanan a la conciencia individual, a partir
de la Divinidad, en grado cero de experiencia. Recordemos: En grado cero de
manifestación, pero poseyendo en grado infinito, potencialmente hablando, todos
los atributos divinos y poder creador de la Divinidad, que los va expresando,
en grado equivalente, en la medida que afronta necesidades, o situaciones por
resolver, deseos y objetivos por realizar. Si persiste en la acción,
expresará el conocimiento necesario y el poder para resolver toda situación, en
cada caso, aunque tenga que repetir la acción miles de veces, hasta que
adquiera el dominio suficiente para hacerlo bien, por la experiencia y el desarrollo
de la aptitud perceptiva, comprensiva, conocedora y realizadora, en un determinado nivel, o
estado de conciencia, para luego pasar al siguiente. Es la eterna
polarización que se manifiesta en los cuatro reinos naturales.
En cada nuevo mundo en que esa extensa familia de
Espíritus elementales participe, lo harán a partir del grado de progreso
evolutivo alcanzado en el mundo anterior. En cada mundo, cada ser de los
cuatro reinos naturales alcanza un determinado grado de progreso, o estación,
en los estados de conciencia integral.
Si esto no fuera así, ¿a qué serviría todo ese
inmenso trabajo que despliega cada ser, en los otros tres reinos naturales?
El Libro de los Espíritus, (30), dice:
-¿La materia consta de uno solo, o de más
elementos?
-“El elemento primitivo es uno solo. Los cuerpos,
que vosotros consideráis como sencillos, no son elementos verdaderos, sino
modificaciones y transformaciones de la materia primitiva”-.
Resumen:
La materia, en su infinita
multiplicidad, no es más que el disfraz polifacético de una única energía
fundamental. A través de la acción de los Espíritus elementales, esta Fuente
Única se condensa en frecuencias específicas que dan lugar a los diversos elementos
químicos y biológicos. Este proceso no es mecánico, sino evolutivo: la materia también se espiritualiza y
se depura a medida que el Espíritu que la utiliza asciende en la escala de la
conciencia. Por tanto, el hierro de un mundo superior es más sutil que el
nuestro, pues refleja la perfección de la inteligencia -Espíritu elemental- que
lo manifiesta.
Sugerencias de Lecturas
Complementarias:
1) La Génesis (Cap. XIV),
Allan Kardec: Para profundizar en la naturaleza de los fluidos y las
modificaciones de la materia elemental.
2) Evolución en dos mundos,
André Luiz (psicografía de Chico Xavier): Vital para entender cómo el principio
inteligente ha venido moldeando el protoplasma a través de los milenios.
3) El Tao de la Física,
Fritjof Capra: Para una visión científica moderna que resuena con la idea de
que la materia no es algo sólido, sino un patrón de energía vibratoria.
4)
La
Tabla de Esmeralda, de Hermes Trismegisto: Para conectar la visión de la unidad
primordial con la tradición hermética clásica: Como es arriba, es abajo y Cómo es adentro es
afuera y viceversa.
Preguntas para la Reflexión:
1. La Ilusión de la Diversidad: Si la materia
primitiva es una sola, ¿qué nos dice esto sobre la fraternidad universal que
debe existir entre nosotros y el resto de la creación física?
2. El Observador y la Creación: Si el Espíritu
elemental condensa la energía según su propia frecuencia, ¿hasta qué punto el
estado de nuestra propia conciencia está "moldeando" el entorno
físico en el que vivimos?
3. Evolución Mineral: ¿Cómo cambia nuestra
actitud hacia el cuidado del planeta al comprender que los minerales no son
"cosas inanimadas", sino principios inteligentes en determinado grado
de manifestación, en la infinita escala universal?
4. La Escala del Radiestesista: Si cada ser
tiene un tono vibratorio medible, ¿cómo podemos trabajar conscientemente para
elevar nuestra frecuencia de los cero grados hacia la plenitud de la espiral evolutiva?
5. El Soporte de los Reinos: ¿De qué manera el
reino humano puede ser un mejor "soporte" para el reino animal vegetal
y mineral, reconociendo que ellos nos han sostenido en nuestro viaje
evolutivo, y siguen haciéndolo?
6. Materia en Mundos Superiores: Al imaginar
elementos químicos más depurados y transparentes en mundos evolucionados,
¿podemos intuir cómo será nuestra futura constitución física cuando alcancemos
esos grados de conciencia?
7. Potencialidad Infinita: Si poseemos los
atributos divinos en estado de potencialidad infinita desde el "grado
cero", ¿qué "situaciones por resolver" en nuestra vida actual
están esperando que expresemos nuestro poder creador?
8. El Trabajo del Espíritu: Si el trabajo de
cada ser sirve a la expansión de la Conciencia Divina, ¿cuál es el valor sublime
que le damos a nuestro esfuerzo diario, por más pequeño que parezca?
Adelante.

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