domingo, 12 de abril de 2026

FUENTE ENERGÉTICA UNIVERSAL

 


FUENTE ENERGÉTICA UNIVERSAL

 

©Giuseppe Isgró C.

 

 

30., La materia consta de uno solo, ¿o de más elementos?

-“El elemento primitivo es uno solo. Los cuerpos, que vosotros consideráis como sencillos, no son elementos verdaderos, sino modificaciones y transformaciones de la materia primitiva”-.

El Libro de los Espíritus

Allan Kardec  



Introducción

 

El postulado de la unidad de la materia es hoy un puente ineludible entre la metafísica y la física de partículas. Al afirmar que existe un solo elemento primitivo, Allan Kardec anticipó la búsqueda contemporánea de una Teoría del Todo. Sin embargo, en esta exégesis se eleva esta premisa técnica a una dimensión espiritual y ética: si la materia es una, y esa unidad emana de la Divinidad, entonces cada átomo de hierro, cada fibra vegetal y cada impulso animal participan en la misma gran sinfonía del eterno retorno al Ser Universal, ad infinitum, encontrando siempre un más allá. Se explora cómo la voluntad de los Espíritus elementales actúa como el artesano que, golpeando el yunque de la energía única, diversifica el universo para el aprendizaje de la conciencia perceptiva, comprensiva, conocedora y realizadora.

 

La fuente energética universal es una sola. Se ha mencionado, en diversas ocasiones, como los Espíritus elementales de la naturaleza, a partir de la energía, y de acuerdo a su propia índole y frecuencia vibratoria, condensan la energía y la manifiestan en materia, en la extensa gama de elementos conocidos y por conocer.

De ahí en adelante, de acuerdo a la ley cósmica, y a las respectivas leyes de la física, de la química y de la biología, entre otras, se manifiestan todas las variantes de la materia, en todas las vertientes posibles, de acuerdo con los planes trazados por el Gran Arquitecto del Universo.

De la misma tierra cada especie vegetal extrae la substancia para elaborar su respectivo fruto. Esa tierra, aparentemente uniforme, estaba conformada por múltiples elementos y substancias. Hay una inteligencia rectora, en cada elemento y substancia, que realiza ese trabajo, evolucionando ad infinitum en el proceso.

La energía cósmica, siendo la misma y única, aparentemente, contiene la esencia de todas las variables posibles, sin límites de ninguna clase. Es el trabajo de cada Espíritu, en los cuatro reinos naturales, que realiza esa labor, cada quien, en su respectiva esfera mental, en la infinita espiral evolutiva. Cada uno de los cuatro reinos sirve de soporte para todos los demás, tanto en la dimensión física como en la espiritual.

Esa energía cósmica, pese a ser la misma, ¿no contiene en sí misma toda la infinita gama vibratoria?

De ser así, ¿cada uno de los Espíritus elementales de la naturaleza, al vibrar en su respectiva frecuencia, no extraería, de la misma energía universal, la que más, o mejor, se adapta a su propia frecuencia vibratoria?

Cada Espíritu de los cuatro reinos naturales se encuentra ubicado, en la dimensión espiritual, en su propia frecuencia vibratoria; es a partir de ese nivel vibratorio, en la eterna e infinita escala vibratoria del universo, que cada Espíritu elemental condensa la energía y la manifiesta en la dimensión física de la vida, base y soporte para la manifestación de los otros tres reinos naturales. De igual manera, para todas las gamas de combinaciones físicas, químicas y biológicas.

En Radiestesia se sabe medir, con el instrumento pendular, el tono vibratorio de cada persona, animal, vegetal o elemento mineral, y ubicar, de esta manera, a cada quien, por su tono vibratorio, en el respectivo grado, en una circunferencia, entre el cero y los 360 grados. Con mayor detenimiento prospectivo, se ubicaría, también, a cada quien, en un círculo-nivel diferente, en la espiral evolutiva. 

Es a partir de ese tono vibratorio específico, de cada persona, animal, vegetal o sustancia determinada, que el radiestesista realiza su trabajo de prospección, con precisión matemática. 

Podríamos concluir que cada Espíritu elemental, al igual que los demás Espíritus en los restantes reinos naturales, emprenden un camino a partir del grado cero de manifestación perceptiva, comprensiva, conocedora y realizadora de la conciencia, que se va expandiendo a través de la experiencia que va adquiriendo por medio de la satisfacción de las necesidades y la realización de los deseos y de los objetivos existenciales. Empero, en el eterno camino de Retorno del ser individual, en los cuatro reinos naturales, al Ser Universal, cada Espíritu elemental va manifestando, a partir de la condensación de la energía, el respectivo elemento que le es inherente, en una materia más depurada, y sutil, (menos densa, hasta más trasparente, en algunos casos) tal como debe estar manifestada en los mundos inmensamente más evolucionados que el Planeta Tierra. 

Esto marcaría un proceso evolutivo, de ascenso en los estados y grados de conciencia, de cada Espíritu elemental, perfeccionando su trabajo de manifestación "elemental" en la dimensión física, siempre en un mejor nivel de depuración, y perfección.

Es decir, en un proceso evolutivo paralelo en los cuatro reinos de la naturaleza, en el cual cada reino se prepara para servir de soporte en el siguiente nivel, en la infinita escala de la polarización alquímica-espiritual del universo.

Es la infinita expansión de la Creación universal hacia mejores niveles de expresión de la Conciencia de la Divinidad en cada ser de los cuatro reinos de la naturaleza.  

Si se pudiese comparar el elemento hierro del planeta tierra con el de un mundo inmensamente más evolucionado, se observaría, seguramente, un estado de depuración, o cualidades inherentes al hierro más desarrolladas, para adecuarse a la realidad de aquel mundo. Esto indicaría que ese elemento hierro, al igual que los seres humanos, también evolucionaron, adquiriendo mejores y más elevados niveles de conciencia, ya que todos los seres emanan a la conciencia individual, a partir de la Divinidad, en grado cero de experiencia. Recordemos: En grado cero de manifestación, pero poseyendo en grado infinito, potencialmente hablando, todos los atributos divinos y poder creador de la Divinidad, que los va expresando, en grado equivalente, en la medida que afronta necesidades, o situaciones por resolver, deseos y objetivos por realizar. Si persiste en la acción, expresará el conocimiento necesario y el poder para resolver toda situación, en cada caso, aunque tenga que repetir la acción miles de veces, hasta que adquiera el dominio suficiente para hacerlo bien, por la experiencia y el desarrollo de la aptitud perceptiva, comprensiva, conocedora y realizadora, en un determinado nivel, o estado de conciencia, para luego pasar al siguiente. Es la eterna polarización que se manifiesta en los cuatro reinos naturales.

En cada nuevo mundo en que esa extensa familia de Espíritus elementales participe, lo harán a partir del grado de progreso evolutivo alcanzado en el mundo anterior. En cada mundo, cada ser de los cuatro reinos naturales alcanza un determinado grado de progreso, o estación, en los estados de conciencia integral. 

Si esto no fuera así, ¿a qué serviría todo ese inmenso trabajo que despliega cada ser, en los otros tres reinos naturales?

El Libro de los Espíritus, (30), dice:

-¿La materia consta de uno solo, o de más elementos?

-“El elemento primitivo es uno solo. Los cuerpos, que vosotros consideráis como sencillos, no son elementos verdaderos, sino modificaciones y transformaciones de la materia primitiva”-.

Resumen:

La materia, en su infinita multiplicidad, no es más que el disfraz polifacético de una única energía fundamental. A través de la acción de los Espíritus elementales, esta Fuente Única se condensa en frecuencias específicas que dan lugar a los diversos elementos químicos y biológicos. Este proceso no es mecánico, sino evolutivo: la materia también se espiritualiza y se depura a medida que el Espíritu que la utiliza asciende en la escala de la conciencia. Por tanto, el hierro de un mundo superior es más sutil que el nuestro, pues refleja la perfección de la inteligencia -Espíritu elemental- que lo manifiesta.

Sugerencias de Lecturas Complementarias:

1)       La Génesis (Cap. XIV), Allan Kardec: Para profundizar en la naturaleza de los fluidos y las modificaciones de la materia elemental.

2)       Evolución en dos mundos, André Luiz (psicografía de Chico Xavier): Vital para entender cómo el principio inteligente ha venido moldeando el protoplasma a través de los milenios.

3)       El Tao de la Física, Fritjof Capra: Para una visión científica moderna que resuena con la idea de que la materia no es algo sólido, sino un patrón de energía vibratoria.

4)         La Tabla de Esmeralda, de Hermes Trismegisto: Para conectar la visión de la unidad primordial con la tradición hermética clásica: Como es arriba, es abajo y Cómo es adentro es afuera y viceversa.

 

Preguntas para la Reflexión:

1.   La Ilusión de la Diversidad: Si la materia primitiva es una sola, ¿qué nos dice esto sobre la fraternidad universal que debe existir entre nosotros y el resto de la creación física?

2.   El Observador y la Creación: Si el Espíritu elemental condensa la energía según su propia frecuencia, ¿hasta qué punto el estado de nuestra propia conciencia está "moldeando" el entorno físico en el que vivimos?

3.   Evolución Mineral: ¿Cómo cambia nuestra actitud hacia el cuidado del planeta al comprender que los minerales no son "cosas inanimadas", sino principios inteligentes en determinado grado de manifestación, en la infinita escala universal?

4.   La Escala del Radiestesista: Si cada ser tiene un tono vibratorio medible, ¿cómo podemos trabajar conscientemente para elevar nuestra frecuencia de los cero grados hacia la plenitud de la espiral evolutiva?

5.   El Soporte de los Reinos: ¿De qué manera el reino humano puede ser un mejor "soporte" para el reino animal vegetal y mineral, reconociendo que ellos nos han sostenido  en nuestro viaje evolutivo, y siguen haciéndolo?

6.   Materia en Mundos Superiores: Al imaginar elementos químicos más depurados y transparentes en mundos evolucionados, ¿podemos intuir cómo será nuestra futura constitución física cuando alcancemos esos grados de conciencia?

7.   Potencialidad Infinita: Si poseemos los atributos divinos en estado de potencialidad infinita desde el "grado cero", ¿qué "situaciones por resolver" en nuestra vida actual están esperando que expresemos nuestro poder creador?

8.   El Trabajo del Espíritu: Si el trabajo de cada ser sirve a la expansión de la Conciencia Divina, ¿cuál es el valor sublime que le damos a nuestro esfuerzo diario, por más pequeño que parezca?

Adelante.


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