LA RELATIVIDAD DE LA MATERIA
©Giuseppe Isgró C.
29., ¿La ponderabilidad es atributo esencial de la
materia?
-“De la materia tal como vosotros la entendéis, sí;
empero, no de la materia considerada como fluido universal. La materia etérea y
sutil, que forma este fluido, si bien es el principio de vuestra materia
pesante, es para vosotros imponderable”-.
La gravedad es una propiedad
relativa: si no hubiese la atracción de los mundos no habría peso, como no
habría alto ni bajo.
El Libro de los Espíritus
Allan Kardec
Introducción
En el estudio de la
ontología espírita, la naturaleza de la materia representa uno de los puentes
más fascinantes entre la ciencia física y la realidad metafísica. A menudo, el
ser humano comete el error de considerar materia solo aquello que
sus sentidos limitados pueden percibir, tocar o pesar. Sin embargo, la
revelación de los Espíritus nos invita a una comprensión más vasta: la materia
no es una entidad estática, sino un estado vibratorio del Fluido Cósmico
Universal. En esta exégesis, analizaremos cómo la ponderabilidad -el peso- no
es un atributo absoluto, sino una relación sujeta a las leyes de la gravedad
física y espiritual.
La ponderabilidad de la materia
significa que tiene peso, es decir: se puede pesar. Es la propiedad de la
materia que determina que todo cuerpo esté sujeto a las leyes de la
gravitación.
El peso de un cuerpo equivale a
la fuerza con que es atraído hacia el centro de la tierra.
A medida en que un cuerpo se
desplaza desde el ecuador hacia los polos, su peso aumenta.
Igualmente, el peso de los
cuerpos disminuye hasta anularse, al alejarse de la tierra y llegar a una zona
denominada: No gravitacional.
Al mismo tiempo, le hace
susceptible a la atracción recíproca con otros cuerpos.
Dado que existe una materia más
depurada como la del alma, o periespíritu, que es, pese a todo, materia
quintaesenciada, fluídica, evidentemente su ponderabilidad le hace susceptible
de estar sujeta a otro tipo de fuerza gravitacional. Por ejemplo, utilizando al
alma como vehículo, el Espíritu puede desplazarse a la velocidad del
“pensamiento”. La depuración del alma puede permitir al Espíritu encarnado una
mayor percepción de la dimensión espiritual. O, proyectarse a mundos más
evolucionados donde impera un nivel de frecuencia vibratoria acorde con un alma
más depurada.
Evidentemente, la depuración del
alma va acorde con la del Espíritu, quien incide a que la misma se manifieste,
también, en su cuerpo, como mayor belleza o suavidad en los rasgos físicos.
Esta depuración del alma, como
materia quintaesenciada, equivale a la suma espiritual acumulada por el
Espíritu en sus incontables existencias materiales, en el planeta tierra, y en
incontables otros mundos en que haya vivido.
Esa suma existencial ubica, o
reubica, al Espíritu, en el orden cósmico que le corresponde, en el contexto de
todas las cosas, regido por la ley de afinidad.
En ese nivel, la fuerza de
atracción, o de repulsión, que se opera a nivel del alma, y del Espíritu, se
interrelaciona a partir de los pensamientos, sentimientos, emociones,
vibraciones, aura espiritual, y sensibilidad espiritual-anímica, que le
circunscribe a esferas mentales-espirituales determinadas.
Todo va parejo: depuración
espiritual-anímica, que incide en los pensamientos, sentimientos, deseos,
palabras, actos y práctica de todas las virtudes.
Se va pasando, gradualmente, a
esferas mentales donde imperan niveles más depurados de Espíritus, en sus
respectivos vehículos anímicos, o peri-espirituales.
La ponderabilidad es la propiedad de la substancia que
conforma los distintos cuerpos, en la naturaleza, que le hace susceptible de
tener peso, densidad y solubilidad. Dichos cuerpos pueden encontrarse, en un
momento dado, en estado sólido, líquido o gaseoso. Y, por supuesto, en una
variedad de estados, aún por conocer.
Hasta los pensamientos son
considerados cosas, los cuales se encuentran sujetos a la ley de atracción y de
repulsión.
El Espíritu piensa en imágenes, y
éstas están, igualmente, sujetas a la ley de atracción y repulsión.
Los sentimientos, también están
sujetos a las mismas leyes de atracción y repulsión. ¿Es la fuerza que les
impele, en algún grado, un determinado tipo de materia, o simplemente, energía?
Ya se ha visto, en otra parte,
como las vibraciones del Espíritu condensan la energía y manifiestan
determinadas expresiones físicas a nivel de los Espíritus elementales de la
naturaleza. Empero, la ley rige en los cuatro reinos naturales, en las dimensiones
espiritual y física.
La ciencia ha determinado otras
propiedades de las substancias que conforman los cuerpos, como son:
A)
Forma, color, sabor, olor, impenetrabilidad, inercia, indestructibilidad,
divisibilidad, organolépticas (apreciadas por los sentidos físicos), por su
impresión al tacto, sonido, y propiedades químicas, que determinan acciones
sobre otras substancias como descomposiciones y combinaciones, entre otras.
B)
Otras propiedades son:
1)
Masa, volumen, longitud y capacidad.
2)
Peso específico, dureza, índice de refracción y coeficiente de solubilidad.
El Libro de los Espíritus, (29), dice:
¿La ponderabilidad es atributo esencial de la materia?
-“De la materia tal como vosotros
la entendéis, sí; empero, no de la materia considerada como fluido universal.
La materia etérea y sutil, que forma este fluido, si bien es el principio de
vuestra materia pesante, es para vosotros imponderable”-.
La gravedad es
una propiedad relativa: si no hubiese la atracción de los mundos no habría
peso, como no habría alto ni bajo.
Resumen:
La ponderabilidad de la materia significa que tiene peso; es
decir, que es susceptible de ser medida bajo las leyes de la gravitación.
Físicamente, el peso de un cuerpo equivale a la fuerza con que es atraído hacia
un centro de masa (como el centro de la Tierra). Esta fuerza es variable:
aumenta en los polos, disminuye en el ecuador y llega a anularse en las zonas
denominadas "no gravitacionales". Esto demuestra que el peso no es la
materia en sí, sino una circunstancia de su interacción.
Sin embargo, existe una
materia más depurada: la del alma o periespíritu. Aunque es
materia quintaesenciada y fluídica, sigue sujeta a una "gravedad" de
orden superior. Bajo la dirección del Espíritu, este vehículo puede desplazarse
a la velocidad del pensamiento, proyectándose a esferas cuya frecuencia
vibratoria coincida con su propio grado de depuración.
La Gravedad de la Ética: Un
enfoque integral.
Esta depuración no es solo un proceso físico, sino el resultado de la
suma espiritual acumulada en incontables existencias. La Ley de Afinidad actúa aquí como una Constitución
Universal: ubica al Espíritu en el orden cósmico que le corresponde.
En estas dimensiones, la fuerza de atracción o repulsión no se mide en
kilogramos, sino en la calidad de los pensamientos, sentimientos y vibraciones.
Incluso el pensamiento y las imágenes mentales deben ser considerados cosas (sustancia), sujetas a leyes de atracción. Prentice Mulford: (1834-1891), afirmó: -"Los pensamientos son cosas". Así como las vibraciones del Espíritu pueden condensar energía en los reinos de la naturaleza, la práctica de las virtudes aligera el periespíritu, y depura al Espíritu, permitiéndole ascender a esferas donde la materia es tan sutil que resulta imponderable para los sentidos humanos, pero plenamente real para la vida del Espíritu. No solo eso, dicha depuración y elevación de los estados de conciencia, conectan a cada ser, automáticamente, con las esferas mentales acordes a esos niveles de frecuencias, convirtiéndose, cada quín, en un canal de la suma de poder y sabiduría, que les son inherentes, entre un mínimo y un máximo, que cada esfera representa, de acuerdo al propio grado perceptivo, comprensivo, conocedor y realizador. La virtud por excelencia que transforma a cada ser en perfecto, aunque siempre perfectible ad infinitum, es la justicia. El ser justo es, por excelencia, el razgo, o condición, de la perfección ascendente en cada ser que le conecta con sus iguaales en las respectivas esferas de la ecología mental, donde aporta y recibe ayuda en un intercambio perenne de cooperación.
Conclusión:
La materia es una escala infinita de densidades. Lo que llamamos sólido
es solo una fracción de la realidad. La verdadera comprensión de la materia
nos lleva a reconocer que nuestra esencia -el Espíritu- sobrevive y se
manifiesta en estados fluídicos que escapan a la balanza física, pero que
responden con precisión matemática a la Ley de Justicia Divina. Somos,
en última instancia, arquitectos de nuestra propia densidad espiritual. Es otra forma de ponderabilidad, pero regida por la misma Ley de gravitación universal.
Lecturas Sugeridas para Profundizar:
1. Allan
Kardec: La
Génesis, Capítulo XIV: Los Fluidos. Fundamental para entender la
matriz del fluido universal.
2. André
Luiz (Chico Xavier): Evolución
en dos mundos. Un análisis técnico sobre la fisiología del cuerpo
espiritual.
3. Gabriel
Delanne: El
Fenómeno Espírita. Aporta una base científica sobre la perennidad de
la sustancia.
4. Fritjof
Capra: El Tao de la Física.
Para comprender la vaciedad y energía de la materia desde la perspectiva de la
física moderna.
Preguntas para la Reflexión profunda:
1. Si el peso es relativo al mundo donde nos encontramos, ¿qué valores de
nuestra vida actual consideramos pesados y cuáles son realmente
permanentes?
2. ¿Cómo influyen mis pensamientos diarios en la densidad o sutileza de
mi estado anímico?
3. Si el fluido universal es el principio de todo, ¿qué tan cerca estamos
realmente de la divinidad en cada átomo de nuestro cuerpo?
4. ¿Podemos considerar la Ley de Afinidad como una forma de justicia
gravitacional para el Espíritu?
5. ¿De qué manera la práctica del coraje ético ayuda a
despojar al Espíritu de su lastre material?
6. Si la ciencia admite zonas no gravitacionales, ¿por qué nos cuesta
aceptar la existencia de dimensiones imponderables?
7. ¿Qué relación existe entre la belleza física, la depuración del fluido
periespiritual mencionada en el texto y el desarrollo de la perfección ascendente en el ejercicio de una vida virtuosa?
8. ¿Cómo cambia nuestra perspectiva al contemplar la vida tal cual es, más allá de las apariencias, percibiendo la esencia de la Divinidad en sí y en cada epresión de vida, en los cuatro reinos naturlaes, aún en el reino mineral?
Adelante.
Versione in italiano
LA RELATIVITÀ DELLA MATERIA
©
Giuseppe Isgró C.
29. La ponderabilità è un attributo essenziale
della materia?
— «Della materia come voi la intendete, sì; ma
non della materia considerata come fluido universale. La materia eterea e
sottile che forma questo fluido, sebbene sia il principio della vostra materia
pesante, è per voi imponderabile».
La gravità è una proprietà
relativa: se non ci fosse l'attrazione dei mondi non ci sarebbe peso, così come
non ci sarebbe né alto né basso.
Il Libro degli Spiriti
Allan Kardec
Introduzione
Nello studio dell'ontologia spiritista, la
natura della materia rappresenta uno dei ponti più affascinanti tra la scienza
fisica e la realtà metafisica. Spesso l'essere umano commette l'errore di
considerare "materia" solo ciò che i suoi sensi limitati possono
percepire, toccare o pesare. Tuttavia, la rivelazione degli Spiriti ci invita a
una comprensione più vasta: la materia non è un'entità statica, bensì uno stato
vibratorio del Fluido Cosmico Universale. In questa esegesi, analizzeremo come
la ponderabilità — il peso — non sia un attributo assoluto, ma una relazione
soggetta alle leggi della gravità fisica e spirituale.
La ponderabilità della
materia significa che essa possiede un peso, ovvero: può essere pesata. È la
proprietà della materia che determina che ogni corpo sia soggetto alle leggi
della gravitazione.
a)
Il peso di un corpo equivale alla forza con cui esso è attratto verso il
centro della terra.
b)
Man mano che un corpo si sposta dall'equatore verso i poli, il suo peso
aumenta.
c)
Allo stesso modo, il peso dei corpi diminuisce fino ad annullarsi
allontanandosi dalla terra e raggiungendo una zona denominata: Non
gravitazionale.
Al contempo, ciò lo rende
suscettibile all'attrazione reciproca con altri corpi.
Dato che esiste una materia
più depurata come quella dell'anima, o perispirito, che è, nonostante tutto,
materia quintessenziata, fluidica, evidentemente la sua ponderabilità la rende
suscettibile di essere soggetta a un altro tipo di forza gravitazionale. Per
esempio, utilizzando l'anima come veicolo, lo Spirito può spostarsi alla
velocità del "pensiero". La depurazione dell'anima può permettere
allo Spirito incarnato una maggiore percezione della dimensione spirituale, o
proiettarsi verso mondi più evoluti dove impera un livello di frequenza
vibratoria consono a un'anima più depurata.
Evidentemente, la
depurazione dell'anima va di pari passo con quella dello Spirito, il quale
influisce affinché essa si manifesti, anche nel suo corpo, come maggiore
bellezza o delicatezza nei tratti fisici. Questa depurazione dell'anima, come
materia quintessenziata, equivale alla somma spirituale accumulata dallo
Spirito nelle sue innumerevoli esistenze materiali sul pianeta terra e in
innumerevoli altri mondi in cui ha vissuto.
Tale somma esistenziale
colloca, o ricolloca, lo Spirito nell'ordine cosmico che gli spetta, nel
contesto di tutte le cose, retto dalla legge di affinità. A quel livello, la
forza di attrazione o di repulsione che opera a livello dell'anima e dello
Spirito si interrelaziona a partire dai pensieri, sentimenti, emozioni,
vibrazioni, aura spirituale e sensibilità spirituale-animica, che lo
circoscrivono a determinate sfere mentali-spirituali. Tutto procede
congiuntamente: depurazione spirituale-animica che incide sui pensieri,
sentimenti, desideri, parole, atti e pratica di tutte le virtù. Si passa
gradualmente a sfere mentali dove imperano livelli più depurati di Spiriti, nei
loro rispettivi veicoli animici o peri-spirituali.
La ponderabilità è la
proprietà della sostanza che conforma i diversi corpi in natura, rendendoli
suscettibili di avere peso, densità e solubilità. Tali corpi possono trovarsi,
in un dato momento, in stato solido, liquido o gassoso e, naturalmente, in una
varietà di stati ancora da conoscere. Persino i pensieri sono considerati
"cose", i quali sono soggetti alla legge di attrazione e di
repulsione. Lo Spirito pensa per immagini, e queste sono ugualmente soggette
alla legge di attrazione e repulsione. Anche i sentimenti sono soggetti alle
stesse leggi. È la forza che li spinge, in qualche grado, un determinato tipo
di materia o semplicemente energia?
Si è già visto altrove come
le vibrazioni dello Spirito condensino l'energia e manifestino determinate
espressioni fisiche a livello degli Spiriti elementali della natura. Tuttavia,
la legge vige nei quattro regni naturali, nelle dimensioni spirituale e fisica.
La scienza ha determinato altre proprietà delle sostanze che conformano i
corpi, quali:
A) Forma, colore, sapore, odore,
impenetrabilità, inerzia, indistruttibilità, divisibilità, organolettiche
(apprezzate dai sensi fisici), per la loro impressione al tatto, suono e
proprietà chimiche.
B) Altre proprietà sono: Massa, volume,
lunghezza, capacità, peso specifico, durezza, indice di rifrazione e
coefficiente di solubilità.
Il Libro degli Spiriti (29)
dice: La ponderabilità è un attributo essenziale della materia?
— «Della materia come voi la
intendete, sì; ma non della materia considerata come fluido universale...»
Riassunto
La ponderabilità della
materia significa che ha peso; cioè, che è suscettibile di essere misurata
secondo le leggi della gravitazione. Fisicamente, il peso di un corpo equivale
alla forza con cui è attratto verso un centro di massa. Questa forza è variabile:
dimostra che il peso non è la materia in sé, ma una circostanza della sua
interazione. Tuttavia, esiste una materia più depurata: quella dell'anima o
perispirito. Sebbene sia materia quintessenziata, resta soggetta a una
"gravità" d'ordine superiore. Sotto la direzione dello Spirito,
questo veicolo può proiettarsi verso sfere la cui frequenza vibratoria coincida
con il proprio grado di depurazione.
La Gravità dell'Etica: Un approccio integrale
Questa depurazione non è
solo un processo fisico, ma il risultato della somma spirituale accumulata. La Legge di Affinità agisce qui come una Costituzione Universale: colloca lo Spirito nell'ordine
cosmico che gli corrisponde. In queste dimensioni, la forza di attrazione non
si misura in chilogrammi, ma nella qualità dei pensieri e dei sentimenti.
Prentice Mulford (1834-1891)
affermò: "I pensieri sono cose". Così come le
vibrazioni dello Spirito possono condensare energia, la pratica delle virtù
alleggerisce il perispirito, permettendogli di ascendere a sfere dove la
materia è imponderabile per i sensi umani, ma pienamente reale per lo Spirito.
Tale elevazione connette ogni essere alle sfere mentali consone ai suoi livelli
di frequenza, diventando un canale di potere e saggezza. La virtù per
eccellenza che trasforma ogni essere in perfetto, seppur sempre perfettibile ad infinitum, è la giustizia. L'essere
giusto è la condizione della perfezione ascendente che connette ai propri
eguali nelle sfere dell'ecologia mentale.
Conclusione
La materia è una scala
infinita di densità. Ciò che chiamiamo solido è solo una frazione della realtà.
La vera comprensione della materia ci porta a riconoscere che la nostra essenza
— lo Spirito — sopravvive in stati fluidici che rispondono con precisione
matematica alla Legge di Giustizia Divina. Siamo, in ultima istanza,
architetti della nostra densità spirituale. È un'altra forma di ponderabilità,
retta dalla stessa Legge di gravitazione universale.
Letture Suggerite:
1. Allan Kardec: La Genesi,
Capitolo XIV: I Fluidi.
2. André Luiz (Chico Xavier): Evoluzione
in due mondi.
3. Gabriel Delanne: Il
Fenomeno Spiritico.
4. Fritjof Capra: Il Tao
della Fisica.
Domande per la Riflessione Profonda:
1. Se il peso è relativo al
mondo in cui ci troviamo, quali valori della nostra vita attuale consideriamo
"pesanti" e quali sono realmente permanenti?
2. In che modo i miei pensieri
quotidiani influenzano la densità o la sottigliezza del mio stato animico?
3. Se il fluido universale è il
principio di tutto, quanto siamo realmente vicini alla divinità in ogni atomo
del nostro corpo?
4. Possiamo considerare la
Legge di Affinità come una forma di giustizia gravitazionale per lo Spirito?
5. In che modo la pratica del coraggio etico aiuta a spogliare lo Spirito della sua
zavorra materiale?
6. Se la scienza ammette zone
non gravitazionali, perché ci costa accettare l'esistenza di dimensioni
imponderabili?
7. Che relazione esiste tra la
bellezza fisica, la depurazione del fluido perispiritoriale e lo sviluppo della
perfezione ascendente nell'esercizio di una vita virtuosa?
8. Come cambia la nostra
prospettiva contemplando la vita così com'è, percependo l'essenza della
Divinità in ogni espressione di vita, persino nel regno minerale?
Avanti.
Versione in siciliano
A RELATIVITÀ D’A MATERIA
©
Giuseppe Isgró C.
29. A ponderabbilità è n'attributu essenziali
d'a materia?
— «D'a materia comu a ntinniti vuiàutri, sì;
pirò, no d'a materia cunzidirata comu fluidu univirsali. A materia eteria e
suttili, chi forma stu fluidu, macari s’è u principiu d'a vostra materia
pisanti, è pi vuiàutri mpunpirabbili».
A gravità è na prupietà rilativa: si nun ci
fussi l’attrazzioni d’i munni nun ci fussi pisu, comu nun ci fussi né autu né
vasciu.
U Libbru d’i Spìriti
Allan Kardec
Ntruduzioni
Nto studiu d’a ontuluggìa spirritista, a natura d’a materia rapprisenta
unu d’i ponti cchiù affascinanti ntra a scienza fìsica e a rialtà metafìsica.
Spissu, l’omu sbagghia cunzidirannu "materia" sulu chiddu chi i so
sensi limitati ponnu vìdiri, tuccari o pisari. Pirò, a rrivelazzioni d’i
Spìriti n’invita a na cumprenzioni cchiù granni: a materia nun è na cosa
stàtica, ma unu statu di vibbrazzioni d’u Fluidu Còsmicu Univirsali. In sta
esègisi, analizzeremu comu a ponderabbilità — u pisu — nun è n'attributu assolutu,
ma na rilazzioni suggetta ê liggi d’a gravità fìsica e spirituali.
A ponderabbilità d'a materia
significa chi avi pisu, veni a dìri: si pò pisari. È a prupietà d'a materia chi
decidi chi ogni corpu è suggettu ê liggi d’a gravitazzioni.
a)
U pisu di nu corpu è a forza cu cui iddu è attirati versu u centru d’a
terra.
b)
Mentri nu corpu si sposta d’u equatori versu i poli, u so pisu crisci.
c)
Ô stissu modu, u pisu d’i corpi scinni nzinu a addivintari nenti,
alluntanànnusi d’a terra e agghiuncennu na zona chiamata: Micca
gravitazziunali.
Nto stissu tempu, chistu u
renni capaci d’attrazzioni cu l’àutri corpi.
Datu chi asisti na materia
cchiù pulita comu chidda d’’a nùmina (o perispìritu), chi è materia suttili e
fluìdica, pi forzi a so ponderabbilità a renni suggetta a n’àutru tipu di forza
gravitazziunali. Pi asempiu, usannu l’arma comu veìculu, u Spìritu si pò muviri
â vilucità d’u "pinzeru". A pulizia d’a nùmina permetti ô Spìritu
ncaranatu na pircizzioni cchiù granni d’a dimenzioni spirituali, o di
proiettàrisi versu munni cchiù evuluti unni cumanna na vibbrazzioni adatta a
n’arma cchiù pura.
È chiaru chi a pulizia d’a
nùmina va d’accordu cu chidda d’u Spìritu, chi fa sicchi idda si manifesta
macari nto corpu, cu cchiù biddizza e ducizza d’i tratti fìsici. Sta pulizia,
comu materia suttili, è u risurtatu d’a summa spirituali accumulata d’u Spìritu
nte so tanticchia d’asistenzi materiali supra a terra e in àutri munni.
Sta summa esistenziali metti
u Spìritu nte l’òrdini còsmicu chi ci apparteni, rignatu d’a liggi d’affinità.
A ddu liveddu, a forza d’attrazzioni o di ripulsioni ntra l’arma e u Spìritu si
ntreccia cu i pinzeri, i sintimenti e i vibbrazzioni chi u tèninu dintra a
sferi mentali-spirituali pricisi. Tuttu va nzemi: pulizia spirituali chi cancia
i pinzeri, i paroli e i virtù. Si passa, adaciu adaciu, a sferi mentali unni ci
sunnu Spìriti cchiù evuluti.
Riassuntu
A ponderabbilità d’a materia
significa chi avi pisu, veni a dìri chi si pò misurari cu i liggi d’a
gravitazzioni. Fìsicamenti, u pisu di nu corpu è a forza cu cui è attiratu
versu nu centru di massa. Sta forza cancia: dimustra chi u pisu nun è a materia
pi idda stissa, ma na circustanza d’u so ncontru. Pirò, asisti na materia cchiù
fina: chidda d’u perispìritu. Puru s’è materia suttili, resta suggetta a na
"gravità" cchiù auta. Sutta u cumannu d’u Spìritu, stu veìculu si pò
spustari â vilucità d’u pinzeru versu munni cchiù puri.
A Gravità d’a Ética: Nu sguardu tutali
Sta pulizia nun è sulu nu
fattu fìsicu, ma u risurtatu d’u caminu spirituali. A Liggi d’Affinità
funziuna ccà comu na Custituzzioni Univirsali: metti u
Spìritu nto postu giustu. In sti dimenzioni, a forza nun si misura cu i
chilugrammi, ma cu a qualità d’i pinzeri e d’i vibbrazzioni.
Prentice Mulford affimmò: "I pinzeri sunnu cosi". Comu i vibbrazzioni
d’u Spìritu ponnu addinzari l’idìa, a pràtica d’i virtù alleggerisci u
perispìritu e pulisci u Spìritu, facènnulu acchianari versu sferi unni a
materia è accussì fina chi nun si pò pisari d’i sensi umani, ma è riali p’u
Spìritu. A giustizzia è a virtù chi renni ognunu parfettu. Essiri giustu è a
cunnizzioni pi acchianari sempri cchiù autu, culligànnusi cu i so pari nto
scanciu d’aiutu e cuupirazzioni.
Cunclusioni
A materia è na scala
infinita di denzità. Chiddu chi chiamamu "sòlidu" è sulu na sgrignata
d’a rialtà. A vera cumprenzioni n’aiuta a capiri chi a nostra essenza — u
Spìritu — campa in stati fluìdici chi scàppanu â valanza fìsica, ma rispùnninu cu
prici-cisioni matemàtica â Liggi di Giustizzia Divina.
Semu n’ultima istanza architetti d’a nostra denzità spirituali. È n’àutra forma
di ponderabbilità, ma rignata d’a stissa Liggi di gravitazzioni univirsali.
Letturi Cunzigghiati:
1. Allan Kardec: A Gènesi,
Capìtulu XIV: I Fluidi.
2. André Luiz: Evuluzzioni
in dui munni.
3. Gabriel Delanne: U
Fenòminu Spirritista.
4. Fritjof Capra: U Tao d’a
Fìsica.
Dumanni pi pinzari prufunnu:
1. Si u pisu dipenni d’u munnu
unni semu, quali cosi d’a nostra vita d'ora cunzidiramu "pisanti" e
quali sunnu pi sempri?
2. Comu i me pinzeri d’ogni
jornu càuncianu a leggirezza d’u me statu d’arma?
3. Si u fluidu univirsali è u
principiu di tuttu, quantu semu vicini a Diu in ogni àtumu d’u nostru corpu?
4. Putemu cunzidirari a Liggi
d’Affinità comu na forma di giustizzia gravitazziunali p’u Spìritu?
5. Comu a pràtica d’u curaggiu èticu aiuta u Spìritu a livàrisi u pisu materiali?
6. Si a scienza dici chi ci
sunnu zoni senza gravità, pirchì facemu fatica a cridiri ê dimenzioni
mpunpirabbili?
7. Chi rilazzioni c'è ntra a
biddizza fìsica, a pulizia d’u perispìritu e u caminu versu a parfizzioni
virtuosa?
8. Comu cancia u nostru sguardu
vidennu a vita com'è veru, capennu l’essenza di Diu in ogni cosa viva, nzinu ê
petri?
Avanti.

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