domingo, 5 de abril de 2026

LA RELATIVIDAD DE LA MATERIA

 

 

LA RELATIVIDAD DE LA MATERIA

 

©Giuseppe Isgró C.

 

29., ¿La ponderabilidad es atributo esencial de la materia?

-“De la materia tal como vosotros la entendéis, sí; empero, no de la materia considerada como fluido universal. La materia etérea y sutil, que forma este fluido, si bien es el principio de vuestra materia pesante, es para vosotros imponderable”-.

La gravedad es una propiedad relativa: si no hubiese la atracción de los mundos no habría peso, como no habría alto ni bajo.

El Libro de los Espíritus

Allan Kardec

 

Introducción

En el estudio de la ontología espírita, la naturaleza de la materia representa uno de los puentes más fascinantes entre la ciencia física y la realidad metafísica. A menudo, el ser humano comete el error de considerar materia solo aquello que sus sentidos limitados pueden percibir, tocar o pesar. Sin embargo, la revelación de los Espíritus nos invita a una comprensión más vasta: la materia no es una entidad estática, sino un estado vibratorio del Fluido Cósmico Universal. En esta exégesis, analizaremos cómo la ponderabilidad -el peso- no es un atributo absoluto, sino una relación sujeta a las leyes de la gravedad física y espiritual.

 

La ponderabilidad de la materia significa que tiene peso, es decir: se puede pesar. Es la propiedad de la materia que determina que todo cuerpo esté sujeto a las leyes de la gravitación.

El peso de un cuerpo equivale a la fuerza con que es atraído hacia el centro de la tierra.

A medida en que un cuerpo se desplaza desde el ecuador hacia los polos, su peso aumenta.

Igualmente, el peso de los cuerpos disminuye hasta anularse, al alejarse de la tierra y llegar a una zona denominada: No gravitacional.

Al mismo tiempo, le hace susceptible a la atracción recíproca con otros cuerpos.

Dado que existe una materia más depurada como la del alma, o periespíritu, que es, pese a todo, materia quintaesenciada, fluídica, evidentemente su ponderabilidad le hace susceptible de estar sujeta a otro tipo de fuerza gravitacional. Por ejemplo, utilizando al alma como vehículo, el Espíritu puede desplazarse a la velocidad del “pensamiento”. La depuración del alma puede permitir al Espíritu encarnado una mayor percepción de la dimensión espiritual. O, proyectarse a mundos más evolucionados donde impera un nivel de frecuencia vibratoria acorde con un alma más depurada.

Evidentemente, la depuración del alma va acorde con la del Espíritu, quien incide a que la misma se manifieste, también, en su cuerpo, como mayor belleza o suavidad en los rasgos físicos.

Esta depuración del alma, como materia quintaesenciada, equivale a la suma espiritual acumulada por el Espíritu en sus incontables existencias materiales, en el planeta tierra, y en incontables otros mundos en que haya vivido.

Esa suma existencial ubica, o reubica, al Espíritu, en el orden cósmico que le corresponde, en el contexto de todas las cosas, regido por la ley de afinidad.

En ese nivel, la fuerza de atracción, o de repulsión, que se opera a nivel del alma, y del Espíritu, se interrelaciona a partir de los pensamientos, sentimientos, emociones, vibraciones, aura espiritual, y sensibilidad espiritual-anímica, que le circunscribe a esferas mentales-espirituales determinadas.

Todo va parejo: depuración espiritual-anímica,  que incide en los pensamientos, sentimientos, deseos, palabras, actos y práctica de todas las virtudes.

Se va pasando, gradualmente, a esferas mentales donde imperan niveles más depurados de Espíritus, en sus respectivos vehículos anímicos, o peri-espirituales.

La ponderabilidad es la propiedad de la substancia que conforma los distintos cuerpos, en la naturaleza, que le hace susceptible de tener peso, densidad y solubilidad. Dichos cuerpos pueden encontrarse, en un momento dado, en estado sólido, líquido o gaseoso. Y, por supuesto, en una variedad de estados, aún por conocer.

Hasta los pensamientos son considerados cosas, los cuales se encuentran sujetos a la ley de atracción y de repulsión.

El Espíritu piensa en imágenes, y éstas están, igualmente, sujetas a la ley de atracción y repulsión.

Los sentimientos, también están sujetos a las mismas leyes de atracción y repulsión. ¿Es la fuerza que les impele, en algún grado, un determinado tipo de materia, o simplemente, energía?

Ya se ha visto, en otra parte, como las vibraciones del Espíritu condensan la energía y manifiestan determinadas expresiones físicas a nivel de los Espíritus elementales de la naturaleza. Empero, la ley rige en los cuatro reinos naturales, en las dimensiones espiritual y física.

La ciencia ha determinado otras propiedades de las substancias que conforman los cuerpos, como son:

A)       Forma, color, sabor, olor, impenetrabilidad, inercia, indestructibilidad, divisibilidad, organolépticas (apreciadas por los sentidos físicos), por su impresión al tacto, sonido, y propiedades químicas, que determinan acciones sobre otras substancias como descomposiciones y combinaciones, entre otras.

B)       Otras propiedades son:

1)       Masa, volumen, longitud y capacidad.

2)       Peso específico, dureza, índice de refracción y coeficiente de solubilidad.

El Libro de los Espíritus, (29), dice: ¿La ponderabilidad es atributo esencial de la materia?

-“De la materia tal como vosotros la entendéis, sí; empero, no de la materia considerada como fluido universal. La materia etérea y sutil, que forma este fluido, si bien es el principio de vuestra materia pesante, es para vosotros imponderable”-.

La gravedad es una propiedad relativa: si no hubiese la atracción de los mundos no habría peso, como no habría alto ni bajo.

Resumen:

La ponderabilidad de la materia significa que tiene peso; es decir, que es susceptible de ser medida bajo las leyes de la gravitación. Físicamente, el peso de un cuerpo equivale a la fuerza con que es atraído hacia un centro de masa (como el centro de la Tierra). Esta fuerza es variable: aumenta en los polos, disminuye en el ecuador y llega a anularse en las zonas denominadas "no gravitacionales". Esto demuestra que el peso no es la materia en sí, sino una circunstancia de su interacción.

Sin embargo, existe una materia más depurada: la del alma o periespíritu. Aunque es materia quintaesenciada y fluídica, sigue sujeta a una "gravedad" de orden superior. Bajo la dirección del Espíritu, este vehículo puede desplazarse a la velocidad del pensamiento, proyectándose a esferas cuya frecuencia vibratoria coincida con su propio grado de depuración.

 

La Gravedad de la Ética: Un enfoque integral.

Esta depuración no es solo un proceso físico, sino el resultado de la suma espiritual acumulada en incontables existencias. La Ley de Afinidad actúa aquí como una Constitución Universal: ubica al Espíritu en el orden cósmico que le corresponde. En estas dimensiones, la fuerza de atracción o repulsión no se mide en kilogramos, sino en la calidad de los pensamientos, sentimientos y vibraciones.

Incluso el pensamiento y las imágenes mentales deben ser considerados cosas (sustancia), sujetas a leyes de atracción. Prentice Mulford: (1834-1891), afirmó: -"Los pensamientos son cosas". Así como las vibraciones del Espíritu pueden condensar energía en los reinos de la naturaleza, la práctica de las virtudes aligera el periespíritu, y depura al Espíritu, permitiéndole ascender a esferas donde la materia es tan sutil que resulta imponderable para los sentidos humanos, pero plenamente real para la vida del Espíritu. No solo eso, dicha depuración y elevación de los estados de conciencia, conectan a cada ser, automáticamente, con las esferas mentales acordes a esos niveles de frecuencias, convirtiéndose, cada quín, en un canal de la suma de poder y sabiduría, que les son inherentes, entre un mínimo y un máximo, que cada esfera representa, de acuerdo al propio grado perceptivo, comprensivo, conocedor y realizador. La virtud por excelencia que transforma a cada ser en perfecto, aunque siempre perfectible ad infinitum, es la justicia. El ser justo es, por excelencia, el razgo, o condición, de la perfección ascendente en cada ser que le conecta con sus iguaales en las respectivas esferas de la ecología mental, donde aporta y recibe ayuda en un intercambio perenne de cooperación.

 

Conclusión:

La materia es una escala infinita de densidades. Lo que llamamos sólido es solo una fracción de la realidad. La verdadera comprensión de la materia nos lleva a reconocer que nuestra esencia -el Espíritu- sobrevive y se manifiesta en estados fluídicos que escapan a la balanza física, pero que responden con precisión matemática a la Ley de Justicia Divina. Somos, en última instancia, arquitectos de nuestra propia densidad espiritual. Es otra forma de ponderabilidad, pero regida por la misma Ley de gravitación universal.

 

Lecturas Sugeridas para Profundizar:

1. Allan Kardec: La Génesis, Capítulo XIV: Los Fluidos. Fundamental para entender la matriz del fluido universal.

2. André Luiz (Chico Xavier): Evolución en dos mundos. Un análisis técnico sobre la fisiología del cuerpo espiritual.

3. Gabriel Delanne: El Fenómeno Espírita. Aporta una base científica sobre la perennidad de la sustancia.

4. Fritjof Capra: El Tao de la Física. Para comprender la vaciedad y energía de la materia desde la perspectiva de la física moderna.

 

Preguntas para la Reflexión profunda:

1. Si el peso es relativo al mundo donde nos encontramos, ¿qué valores de nuestra vida actual consideramos pesados y cuáles son realmente permanentes?

2. ¿Cómo influyen mis pensamientos diarios en la densidad o sutileza de mi estado anímico?

3. Si el fluido universal es el principio de todo, ¿qué tan cerca estamos realmente de la divinidad en cada átomo de nuestro cuerpo?

4. ¿Podemos considerar la Ley de Afinidad como una forma de justicia gravitacional para el Espíritu?

5. ¿De qué manera la práctica del coraje ético ayuda a despojar al Espíritu de su lastre material?

6. Si la ciencia admite zonas no gravitacionales, ¿por qué nos cuesta aceptar la existencia de dimensiones imponderables?

7. ¿Qué relación existe entre la belleza física, la depuración del fluido periespiritual mencionada en el texto y el desarrollo de la perfección ascendente en el ejercicio de una vida virtuosa?

8. ¿Cómo cambia nuestra perspectiva al contemplar la vida tal cual es, más allá de las apariencias, percibiendo la esencia de la Divinidad en sí y en cada epresión de vida, en los cuatro reinos naturlaes, aún en el reino mineral?

Adelante.

 


Versione in italiano

 

LA RELATIVITÀ DELLA MATERIA

 

© Giuseppe Isgró C.

 

 

29. La ponderabilità è un attributo essenziale della materia?

— «Della materia come voi la intendete, sì; ma non della materia considerata come fluido universale. La materia eterea e sottile che forma questo fluido, sebbene sia il principio della vostra materia pesante, è per voi imponderabile».

La gravità è una proprietà relativa: se non ci fosse l'attrazione dei mondi non ci sarebbe peso, così come non ci sarebbe né alto né basso.

Il Libro degli Spiriti

Allan Kardec

 

Introduzione

 

Nello studio dell'ontologia spiritista, la natura della materia rappresenta uno dei ponti più affascinanti tra la scienza fisica e la realtà metafisica. Spesso l'essere umano commette l'errore di considerare "materia" solo ciò che i suoi sensi limitati possono percepire, toccare o pesare. Tuttavia, la rivelazione degli Spiriti ci invita a una comprensione più vasta: la materia non è un'entità statica, bensì uno stato vibratorio del Fluido Cosmico Universale. In questa esegesi, analizzeremo come la ponderabilità — il peso — non sia un attributo assoluto, ma una relazione soggetta alle leggi della gravità fisica e spirituale.

 

La ponderabilità della materia significa che essa possiede un peso, ovvero: può essere pesata. È la proprietà della materia che determina che ogni corpo sia soggetto alle leggi della gravitazione.

a)            Il peso di un corpo equivale alla forza con cui esso è attratto verso il centro della terra.

b)            Man mano che un corpo si sposta dall'equatore verso i poli, il suo peso aumenta.

c)            Allo stesso modo, il peso dei corpi diminuisce fino ad annullarsi allontanandosi dalla terra e raggiungendo una zona denominata: Non gravitazionale.

Al contempo, ciò lo rende suscettibile all'attrazione reciproca con altri corpi.

Dato che esiste una materia più depurata come quella dell'anima, o perispirito, che è, nonostante tutto, materia quintessenziata, fluidica, evidentemente la sua ponderabilità la rende suscettibile di essere soggetta a un altro tipo di forza gravitazionale. Per esempio, utilizzando l'anima come veicolo, lo Spirito può spostarsi alla velocità del "pensiero". La depurazione dell'anima può permettere allo Spirito incarnato una maggiore percezione della dimensione spirituale, o proiettarsi verso mondi più evoluti dove impera un livello di frequenza vibratoria consono a un'anima più depurata.

Evidentemente, la depurazione dell'anima va di pari passo con quella dello Spirito, il quale influisce affinché essa si manifesti, anche nel suo corpo, come maggiore bellezza o delicatezza nei tratti fisici. Questa depurazione dell'anima, come materia quintessenziata, equivale alla somma spirituale accumulata dallo Spirito nelle sue innumerevoli esistenze materiali sul pianeta terra e in innumerevoli altri mondi in cui ha vissuto.

Tale somma esistenziale colloca, o ricolloca, lo Spirito nell'ordine cosmico che gli spetta, nel contesto di tutte le cose, retto dalla legge di affinità. A quel livello, la forza di attrazione o di repulsione che opera a livello dell'anima e dello Spirito si interrelaziona a partire dai pensieri, sentimenti, emozioni, vibrazioni, aura spirituale e sensibilità spirituale-animica, che lo circoscrivono a determinate sfere mentali-spirituali. Tutto procede congiuntamente: depurazione spirituale-animica che incide sui pensieri, sentimenti, desideri, parole, atti e pratica di tutte le virtù. Si passa gradualmente a sfere mentali dove imperano livelli più depurati di Spiriti, nei loro rispettivi veicoli animici o peri-spirituali.

La ponderabilità è la proprietà della sostanza che conforma i diversi corpi in natura, rendendoli suscettibili di avere peso, densità e solubilità. Tali corpi possono trovarsi, in un dato momento, in stato solido, liquido o gassoso e, naturalmente, in una varietà di stati ancora da conoscere. Persino i pensieri sono considerati "cose", i quali sono soggetti alla legge di attrazione e di repulsione. Lo Spirito pensa per immagini, e queste sono ugualmente soggette alla legge di attrazione e repulsione. Anche i sentimenti sono soggetti alle stesse leggi. È la forza che li spinge, in qualche grado, un determinato tipo di materia o semplicemente energia?

Si è già visto altrove come le vibrazioni dello Spirito condensino l'energia e manifestino determinate espressioni fisiche a livello degli Spiriti elementali della natura. Tuttavia, la legge vige nei quattro regni naturali, nelle dimensioni spirituale e fisica. La scienza ha determinato altre proprietà delle sostanze che conformano i corpi, quali:

A) Forma, colore, sapore, odore, impenetrabilità, inerzia, indistruttibilità, divisibilità, organolettiche (apprezzate dai sensi fisici), per la loro impressione al tatto, suono e proprietà chimiche.

B) Altre proprietà sono: Massa, volume, lunghezza, capacità, peso specifico, durezza, indice di rifrazione e coefficiente di solubilità.

Il Libro degli Spiriti (29) dice: La ponderabilità è un attributo essenziale della materia?

— «Della materia come voi la intendete, sì; ma non della materia considerata come fluido universale...»

 

Riassunto

La ponderabilità della materia significa che ha peso; cioè, che è suscettibile di essere misurata secondo le leggi della gravitazione. Fisicamente, il peso di un corpo equivale alla forza con cui è attratto verso un centro di massa. Questa forza è variabile: dimostra che il peso non è la materia in sé, ma una circostanza della sua interazione. Tuttavia, esiste una materia più depurata: quella dell'anima o perispirito. Sebbene sia materia quintessenziata, resta soggetta a una "gravità" d'ordine superiore. Sotto la direzione dello Spirito, questo veicolo può proiettarsi verso sfere la cui frequenza vibratoria coincida con il proprio grado di depurazione.

 

La Gravità dell'Etica: Un approccio integrale

Questa depurazione non è solo un processo fisico, ma il risultato della somma spirituale accumulata. La Legge di Affinità agisce qui come una Costituzione Universale: colloca lo Spirito nell'ordine cosmico che gli corrisponde. In queste dimensioni, la forza di attrazione non si misura in chilogrammi, ma nella qualità dei pensieri e dei sentimenti.

Prentice Mulford (1834-1891) affermò: "I pensieri sono cose". Così come le vibrazioni dello Spirito possono condensare energia, la pratica delle virtù alleggerisce il perispirito, permettendogli di ascendere a sfere dove la materia è imponderabile per i sensi umani, ma pienamente reale per lo Spirito. Tale elevazione connette ogni essere alle sfere mentali consone ai suoi livelli di frequenza, diventando un canale di potere e saggezza. La virtù per eccellenza che trasforma ogni essere in perfetto, seppur sempre perfettibile ad infinitum, è la giustizia. L'essere giusto è la condizione della perfezione ascendente che connette ai propri eguali nelle sfere dell'ecologia mentale.

 

Conclusione

La materia è una scala infinita di densità. Ciò che chiamiamo solido è solo una frazione della realtà. La vera comprensione della materia ci porta a riconoscere che la nostra essenza — lo Spirito — sopravvive in stati fluidici che rispondono con precisione matematica alla Legge di Giustizia Divina. Siamo, in ultima istanza, architetti della nostra densità spirituale. È un'altra forma di ponderabilità, retta dalla stessa Legge di gravitazione universale.

 

Letture Suggerite:

1.       Allan Kardec: La Genesi, Capitolo XIV: I Fluidi.

2.       André Luiz (Chico Xavier): Evoluzione in due mondi.

3.       Gabriel Delanne: Il Fenomeno Spiritico.

4.       Fritjof Capra: Il Tao della Fisica.

 

Domande per la Riflessione Profonda:

1.       Se il peso è relativo al mondo in cui ci troviamo, quali valori della nostra vita attuale consideriamo "pesanti" e quali sono realmente permanenti?

2.       In che modo i miei pensieri quotidiani influenzano la densità o la sottigliezza del mio stato animico?

3.       Se il fluido universale è il principio di tutto, quanto siamo realmente vicini alla divinità in ogni atomo del nostro corpo?

4.       Possiamo considerare la Legge di Affinità come una forma di giustizia gravitazionale per lo Spirito?

5.       In che modo la pratica del coraggio etico aiuta a spogliare lo Spirito della sua zavorra materiale?

6.       Se la scienza ammette zone non gravitazionali, perché ci costa accettare l'esistenza di dimensioni imponderabili?

7.       Che relazione esiste tra la bellezza fisica, la depurazione del fluido perispiritoriale e lo sviluppo della perfezione ascendente nell'esercizio di una vita virtuosa?

8.       Come cambia la nostra prospettiva contemplando la vita così com'è, percependo l'essenza della Divinità in ogni espressione di vita, persino nel regno minerale?

Avanti.

 

 


Versione in siciliano

 

 

A RELATIVITÀ D’A MATERIA

 

© Giuseppe Isgró C.

 

 

29. A ponderabbilità è n'attributu essenziali d'a materia?

— «D'a materia comu a ntinniti vuiàutri, sì; pirò, no d'a materia cunzidirata comu fluidu univirsali. A materia eteria e suttili, chi forma stu fluidu, macari s’è u principiu d'a vostra materia pisanti, è pi vuiàutri mpunpirabbili».

A gravità è na prupietà rilativa: si nun ci fussi l’attrazzioni d’i munni nun ci fussi pisu, comu nun ci fussi né autu né vasciu.

U Libbru d’i Spìriti

Allan Kardec

 

Ntruduzioni

Nto studiu d’a ontuluggìa spirritista, a natura d’a materia rapprisenta unu d’i ponti cchiù affascinanti ntra a scienza fìsica e a rialtà metafìsica. Spissu, l’omu sbagghia cunzidirannu "materia" sulu chiddu chi i so sensi limitati ponnu vìdiri, tuccari o pisari. Pirò, a rrivelazzioni d’i Spìriti n’invita a na cumprenzioni cchiù granni: a materia nun è na cosa stàtica, ma unu statu di vibbrazzioni d’u Fluidu Còsmicu Univirsali. In sta esègisi, analizzeremu comu a ponderabbilità — u pisu — nun è n'attributu assolutu, ma na rilazzioni suggetta ê liggi d’a gravità fìsica e spirituali.

 

A ponderabbilità d'a materia significa chi avi pisu, veni a dìri: si pò pisari. È a prupietà d'a materia chi decidi chi ogni corpu è suggettu ê liggi d’a gravitazzioni.

a)            U pisu di nu corpu è a forza cu cui iddu è attirati versu u centru d’a terra.

b)            Mentri nu corpu si sposta d’u equatori versu i poli, u so pisu crisci.

c)            Ô stissu modu, u pisu d’i corpi scinni nzinu a addivintari nenti, alluntanànnusi d’a terra e agghiuncennu na zona chiamata: Micca gravitazziunali.

Nto stissu tempu, chistu u renni capaci d’attrazzioni cu l’àutri corpi.

Datu chi asisti na materia cchiù pulita comu chidda d’’a nùmina (o perispìritu), chi è materia suttili e fluìdica, pi forzi a so ponderabbilità a renni suggetta a n’àutru tipu di forza gravitazziunali. Pi asempiu, usannu l’arma comu veìculu, u Spìritu si pò muviri â vilucità d’u "pinzeru". A pulizia d’a nùmina permetti ô Spìritu ncaranatu na pircizzioni cchiù granni d’a dimenzioni spirituali, o di proiettàrisi versu munni cchiù evuluti unni cumanna na vibbrazzioni adatta a n’arma cchiù pura.

È chiaru chi a pulizia d’a nùmina va d’accordu cu chidda d’u Spìritu, chi fa sicchi idda si manifesta macari nto corpu, cu cchiù biddizza e ducizza d’i tratti fìsici. Sta pulizia, comu materia suttili, è u risurtatu d’a summa spirituali accumulata d’u Spìritu nte so tanticchia d’asistenzi materiali supra a terra e in àutri munni.

Sta summa esistenziali metti u Spìritu nte l’òrdini còsmicu chi ci apparteni, rignatu d’a liggi d’affinità. A ddu liveddu, a forza d’attrazzioni o di ripulsioni ntra l’arma e u Spìritu si ntreccia cu i pinzeri, i sintimenti e i vibbrazzioni chi u tèninu dintra a sferi mentali-spirituali pricisi. Tuttu va nzemi: pulizia spirituali chi cancia i pinzeri, i paroli e i virtù. Si passa, adaciu adaciu, a sferi mentali unni ci sunnu Spìriti cchiù evuluti.

Riassuntu

A ponderabbilità d’a materia significa chi avi pisu, veni a dìri chi si pò misurari cu i liggi d’a gravitazzioni. Fìsicamenti, u pisu di nu corpu è a forza cu cui è attiratu versu nu centru di massa. Sta forza cancia: dimustra chi u pisu nun è a materia pi idda stissa, ma na circustanza d’u so ncontru. Pirò, asisti na materia cchiù fina: chidda d’u perispìritu. Puru s’è materia suttili, resta suggetta a na "gravità" cchiù auta. Sutta u cumannu d’u Spìritu, stu veìculu si pò spustari â vilucità d’u pinzeru versu munni cchiù puri.

A Gravità d’a Ética: Nu sguardu tutali

Sta pulizia nun è sulu nu fattu fìsicu, ma u risurtatu d’u caminu spirituali. A Liggi d’Affinità funziuna ccà comu na Custituzzioni Univirsali: metti u Spìritu nto postu giustu. In sti dimenzioni, a forza nun si misura cu i chilugrammi, ma cu a qualità d’i pinzeri e d’i vibbrazzioni.

Prentice Mulford affimmò: "I pinzeri sunnu cosi". Comu i vibbrazzioni d’u Spìritu ponnu addinzari l’idìa, a pràtica d’i virtù alleggerisci u perispìritu e pulisci u Spìritu, facènnulu acchianari versu sferi unni a materia è accussì fina chi nun si pò pisari d’i sensi umani, ma è riali p’u Spìritu. A giustizzia è a virtù chi renni ognunu parfettu. Essiri giustu è a cunnizzioni pi acchianari sempri cchiù autu, culligànnusi cu i so pari nto scanciu d’aiutu e cuupirazzioni.

 

Cunclusioni

A materia è na scala infinita di denzità. Chiddu chi chiamamu "sòlidu" è sulu na sgrignata d’a rialtà. A vera cumprenzioni n’aiuta a capiri chi a nostra essenza — u Spìritu — campa in stati fluìdici chi scàppanu â valanza fìsica, ma rispùnninu cu prici-cisioni matemàtica â Liggi di Giustizzia Divina. Semu n’ultima istanza architetti d’a nostra denzità spirituali. È n’àutra forma di ponderabbilità, ma rignata d’a stissa Liggi di gravitazzioni univirsali.

 

Letturi Cunzigghiati:

1.       Allan Kardec: A Gènesi, Capìtulu XIV: I Fluidi.

2.       André Luiz: Evuluzzioni in dui munni.

3.       Gabriel Delanne: U Fenòminu Spirritista.

4.       Fritjof Capra: U Tao d’a Fìsica.

 

Dumanni pi pinzari prufunnu:

1.       Si u pisu dipenni d’u munnu unni semu, quali cosi d’a nostra vita d'ora cunzidiramu "pisanti" e quali sunnu pi sempri?

2.       Comu i me pinzeri d’ogni jornu càuncianu a leggirezza d’u me statu d’arma?

3.       Si u fluidu univirsali è u principiu di tuttu, quantu semu vicini a Diu in ogni àtumu d’u nostru corpu?

4.       Putemu cunzidirari a Liggi d’Affinità comu na forma di giustizzia gravitazziunali p’u Spìritu?

5.       Comu a pràtica d’u curaggiu èticu aiuta u Spìritu a livàrisi u pisu materiali?

6.       Si a scienza dici chi ci sunnu zoni senza gravità, pirchì facemu fatica a cridiri ê dimenzioni mpunpirabbili?

7.       Chi rilazzioni c'è ntra a biddizza fìsica, a pulizia d’u perispìritu e u caminu versu a parfizzioni virtuosa?

8.       Comu cancia u nostru sguardu vidennu a vita com'è veru, capennu l’essenza di Diu in ogni cosa viva, nzinu ê petri?

Avanti.

 


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