lunes, 2 de marzo de 2026

ENSEÑANZAS MÁS AVANZADAS

 


ENSEÑANZAS MÁS AVANZADAS


©Giuseppe Isgró C.

 

20. Fuera de las investigaciones de la ciencia, ¿le es permitido al ser humano recibir comunicaciones de orden más elevado en torno a aquello que escapa al examen de sus sentidos?

–“Sí. Dios, cuando lo estima útil, le revela al ser humano lo que la ciencia no puede enseñar”-.

Precisamente por estas comunicaciones el ser humano alcanza, dentro de ciertos límites, el conocimiento de su pasado y de sus futuros destinos-.

El Libro de los Espíritus

Allan Kardec

 

 

 

 Las enseñanzas védicas, las de las Leyes de Manú, o Manava Dharma Sastra, las del Mahabharata, y otras de esa remota antigüedad, cuya profundidad de sabiduría asombran a la humanidad del siglo XXI, y continuarán haciéndolo en el futuro, tomando en cuenta de que fueron elaboradas en una época histórica en la que se supone que vivía una humanidad primitiva, eran conocidas como “las enseñanzas de los oidores a los pies del maestro”.

¿Qué significa esto? Es muy sencillo: fueron enseñanzas impartidas por Espíritus superiores, de otros mundos más avanzados, por medio de un “sensitivo” debidamente facultado a tales efectos, que transmitían un conocimiento que no era originario del planeta tierra.

Antes de ese momento, nadie había hablado de determinados temas, en esa forma específica, como la reencarnación, la ley del karma y otros temas inherentes a cada una de las obras en cuestión.

De manera que, la misma vida, en forma gradual, y oportunamente, determina que se vayan trascendiendo los límites establecidos para cada etapa evolutiva.

Este conocimiento se adquiere por intuición, trascendiendo la percepción objetiva, y por inspiración, donde un ente espiritual, comunica un contenido mental que aporta un saber que no forma parte del bagaje del perceptor o inspirado.

De hecho, algunas veces puede percibirlo y no comprenderlo. Así lo demostró Sócrates al rapsoda Ión, en el diálogo del mismo nombre, de Platón.

La inspiración también puede tener por causa la Divinidad, mediante el sentimiento análogo a un determinado valor universal expresado en la propia conciencia: un sentimiento de justicia, del deber, de amor, entre tantos otros.

Existen otras vías de comunicación espiritual, de la extensa gama de facultades inherentes; empero, el conocimiento se puede adquirir, por el cultivo del arte de que se trate.

También, en determinadas épocas, encarnan en el planeta tierra Espíritus de mayor nivel de desarrollo evolutivo, que impulsan el progreso a rangos más avanzados.

El Libro de los Espíritus, (20) dice: –“Dios, cuando lo estima útil, le revela al ser humano lo que la ciencia no puede enseñar”-.

Estamos en la etapa que Kardec y las tradiciones védicas profetizaron: el momento en que el velo se vuelve tan delgado que la comunicación con el "orden más elevado" se vuelve natural.

Tal como hemos expresado antes: -"La misma vida, en forma gradual y oportunamente, determina que se vayan trascendiendo los límites establecidos".

La física actual no está "negando" la materia, la está explicando como una función del espíritu. Estamos dejando de ser "oidores a los pies del maestro" para convertirnos en co-creadores conscientes. 

Robert Lanza, (2009), en su teoría del Biocentrismo, sugiere que “la vida y la conciencia crean el universo, y no al revés”.

Sócrates trascendió con su ética una frecuencia de justicia universal que no era propia de su época.

Isaac Newton, sentía que no estaba inventando las leyes, sino descifrando el pensamiento de Dios.    La ley de gravitación universal es una "enseñanza avanzada" que llegó en el momento en que la humanidad necesitaba dar el salto hacia la era industrial. Newton actuó como ese Espíritu de mayor nivel trayendo un orden matemático que trascendía lo anteriormente conocido.

 Tesla es el caso más evidente de lo que hemos descrito como "contenido mental que no forma parte del bagaje del perceptor". Él sostenía que sus inventos aparecían en su mente con tal nitidez que podía verlos funcionar en 3D antes de dibujarlos. El dijo: "Mi mente es solo un receptor. En el Universo hay un núcleo del cual obtenemos conocimiento, fuerza e inspiración".

La capacidad de Tesla para "ver" la corriente alterna o la transmisión inalámbrica antes de que existiera la tecnología para medirlas es la prueba de que el conocimiento preexiste a su manifestación.

Hoy en día, cada vez más, mayor número de personas, a nivel mundial, son perceptores de un conocimiento más elevado que trasciende, y lo hará aún más en el futuro, todo lo anteriormente conocido. En los próximos quince años, entre el 2026 y el 2040, se realizarán descubrimientos que asombrarán a la humanidad del siglo XXI, tal como ocurrió con lo acontecido entre 1926 y 1940, y el resto del siglo XX.

Es preciso adecuarse a estos cambios sorprendentes en cuyo amanecer nos encontramos. 

Adelante.


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